En el seno del Barça empieza a crecer el malestar con Luis de la Fuente a pocos meses del Mundial. Tres jugadores clave del conjunto azulgrana consideran que se han ganado una plaza en la convocatoria, pero asumen que, si nada cambia, se quedarán fuera. Se trata de Joan Garcia, Eric Garcia y Alejandro Balde, tres futbolistas que están firmando una temporada notable y no entienden el criterio del seleccionador.

La sensación entre los tres es de profunda frustración. Han rendido a gran nivel, han sido importantes en el Barça y, aun así, ven cómo su camino hacia la selección absoluta está prácticamente bloqueado. El problema no es su rendimiento, sino un contexto que consideran cerrado de antemano, donde los nombres ya están decididos antes incluso de que empiece la temporada.

El seleccionador apuesta por “los suyos” pase lo que pase

El plan de Luis de la Fuente es claro y genera mucha incomodidad. El seleccionador tiene una base de jugadores muy consolidada en cada posición y no parece dispuesto a moverla, aunque algunos de esos futbolistas no estén atravesando su mejor momento. En ese escenario, la irrupción de nuevos nombres, por muy buen nivel que muestren, queda prácticamente descartada.

Eric Garcia Barça Europa Press

En el caso de Joan Garcia, su progresión bajo palos ha sido evidente y muchos lo sitúan ya como uno de los porteros más fiables del campeonato. Sin embargo, la jerarquía establecida en la selección parece inamovible. Eric Garcia, por su parte, ha recuperado solidez, regularidad y liderazgo defensivo, pero se encuentra con una competencia que el seleccionador no quiere tocar. Y Alejandro Balde, pese a su potencia, profundidad y crecimiento táctico, sigue pagando decisiones pasadas y una confianza que no termina de recuperarse.

En el Barça no entienden los criterios de exclusión

En el entorno azulgrana la lectura es que el rendimiento actual no es un factor decisivo. Se percibe que De la Fuente prioriza la continuidad del grupo por encima del momento de forma de sus jugadores. Eso ha generado un enfado creciente, no solo en los jugadores afectados, sino también dentro del club, que considera injusto que futbolistas en plenitud se queden fuera del mayor escaparate internacional.

La situación deja una sensación que la de una selección poco sensible con los méritos. Joan Garcia, Eric Garcia y Alejandro Balde sienten que han hecho todo lo necesario para estar, pero que la decisión ya estaba tomada mucho antes. Si nada cambia, verán el Mundial desde casa, siendo de los mejores en su puesto.