El Paris Saint-Germain no vive su mejor momento. El vigente campeón de la Champions League cayó derrotado de forma inesperada el pasado viernes en el campo del Stade Rennes (3-1). Una derrota que compromete su liderato en la Ligue 1, que este sábado podría pasar a manos de un Lens que visita el feudo del Paris FC. Todo esto, con la eliminatoria contra el Mónaco de los dieciseisavos de final de la Champions en el horizonte. La situación en el PSG es claramente alarmante, hasta el punto de que, después del duelo contra el Rennes, Ousmane Dembélé, que se reencontró con el equipo donde se formó, criticó públicamente la actitud de su equipo. 

El Dembélé más rebelde estalla...

"La temporada pasada antepusimos el club, el escudo y el París Saint-Germain a nosotros mismos. Tenemos que volver a encontrar eso, especialmente en este tipo de partidos. Hemos tenido un comienzo muy malo en el partido", ha comenzado explicando un Dembélé que no se ha mordido la lengua. "Tenemos que mostrar más ganas, sobre todo tenemos que jugar para que el París Saint-Germain pueda ganar partidos. Si todos juegan para sí mismos en el campo, no funcionará, no ganaremos los títulos que queremos", ha añadido en la misma línea el actual Balón de Oro.

Ousmane Dembélé considera que la actitud que ha tenido el Paris Saint-Germain en este partido ha sido intolerable, sobre todo en los primeros minutos. El PSG ha caído de forma clara ante un Stade Rennes que ha mostrado mucha más ambición. El único goleador de la noche del bando parisino ha sido Dembélé: en el minuto 72 ha recortado distancias poniendo el 2-1. Sin embargo, esta diana no ha sido suficiente para remontar y acabar llevándose al menos un punto, ya que 10 minutos más tarde, Breel Embolo ha sentenciado el enfrentamiento con un gol a puerta vacía, ya con el conjunto dirigido por Luis Enrique.

... y Luis Enrique no se queda callado

Las polémicas palabras de Dembélé no han tardado en hacerse virales en las redes sociales y, como era de esperar, Luis Enrique ha sido preguntado sobre ellas en rueda de prensa. Lejos de quedarse callado, el técnico asturiano ha mostrado su disconformidad ante la reacción en caliente del vigente ganador del Balón de Oro.

"Estas declaraciones no valen nada. Son fruto del enfado después de un partido, y creo que esto está claro. No tenemos nada que perder. Las declaraciones de los jugadores después del partido no valen nada. Absolutamente nada. Tampoco las de los entrenadores, pero las de los jugadores no valen nada. No responderé a ninguna pregunta ni respuesta de ningún jugador. Jamás permitiré que ningún jugador se ponga por encima del club. Que quede claro. Soy el responsable del equipo", ha replicado el técnico asturiano. Una respuesta dura que reabre tensiones en París.