La decepción en la plantilla del Real Madrid era más que evidente y comprensible después de la derrota en la final de la Supercopa de España. No solamente se escapó la posibilidad de conquistar el primer título de la temporada, sino que además perdieron contra el eterno rival, el Barça, con todo lo que esto implica. Al menos, no dejaron una imagen tan mala como en anteriores ocasiones, y el partido fue muy igualado, como refleja el marcador final.
Mucha gente no tenía ninguna duda a la hora de apostar por los de Hans-Dieter Flick como favoritos, y se atrevían a hablar de goleada. Finalmente, el choque se resolvió por pequeños detalles, y podría haberse decantado hacia cualquiera de los dos bandos, aunque los azulgranas estuvieron mejor. Y tampoco ayudó a Xabi Alonso el hecho de que varias piezas clave estén a un nivel muy por debajo de las exigencias, completando una actuación realmente discreta.
Vinícius Júnior sí que consiguió reivindicarse, y volvió a ver portería después de una larga sequía. En cambio, quien todavía está irreconocible, y pasó totalmente desapercibido, fue Jude Bellingham. Una nueva demostración de que está a años luz de ser ese crack que enamoró al Santiago Bernabéu en su primera campaña, y que incluso llegó a estar entre los candidatos al Balón de Oro. Se le acaban las excusas, y las dudas no dejan de crecer.

Con el balón en los pies, no aporta nada, y ya no tiene la llegada al área rival que le hizo destacar tanto, y que le permitió anotar más de 20 dianas en su primer año vistiendo de blanco. El técnico vasco le pedía más liderazgo y jerarquía a la hora de organizar el juego colectivo, pero ha fracasado con estrépito. Y su actitud deja mucho que desear, mostrando una implicación defensiva muy pobre, a pesar de que se caracterizaba por su polivalencia y su capacidad de esfuerzo.
Se ha relajado, y su caso sirve para explicar el complicado momento, y los irregulares resultados, que el Madrid ha obtenido recientemente.
Aurelien Tchouaméni pide a Bellingham un cambio
Los propios compañeros de Bellingham han intentado ayudarle, y Aurelien Tchouaméni ha sido uno de los primeros en pedirle que cambie, y vuelva a ser el de antes, según explica ‘L’Équipe’.
El Madrid necesita a todas las piezas al 100%, en especial, a las más determinantes. De lo contrario, salir de la crisis será misión imposible.