La Selección Española ya empieza a perfilar su posible lista para el próximo Mundial y, como suele ocurrir en los grandes torneos, no todos los talentos tendrán hueco. En un contexto donde la competencia es feroz y los perfiles deben encajar con precisión, hay dos nombres que corren serio riesgo de quedarse fuera. Entre ellos, Pablo Fornals y Ander Barrenetxea.
Y es que el problema no es de nivel. Ambos futbolistas han demostrado rendimiento y calidad suficiente para competir al máximo nivel. Sin embargo, la configuración actual del equipo y, sobre todo, la presencia de piezas clave como Pedri y Lamine Yamal condiciona directamente sus opciones.
Fornals, sin espacio en la sala de máquinas
El caso de Pablo Fornals es especialmente delicado. Su perfil encaja como mediapunta o interior con llegada, pero ahí aparece un obstáculo casi insalvable, como lo es la presencia de Pedri. El canario se ha consolidado como el eje creativo del equipo y ocupa de forma natural esas zonas del campo.

De este modo, Fornals se queda sin un rol claro dentro de un sistema en el que también están Fabián, Mikel Merino y Carlos Soler. No es un pivote, tampoco un extremo puro, y esa falta de encaje puede acabar pesando más que su propio rendimiento. La realidad es que, en torneos cortos, los seleccionadores priorizan perfiles específicos antes que talento sin ubicación definida.
Barrenetxea, víctima del contexto ofensivo
Por su parte, Ander Barrenetxea también se enfrenta a un escenario complicado. Su posición natural en banda choca directamente con la irrupción de Lamine Yamal, que ha ganado peso hasta convertirse en una pieza prácticamente fija en el esquema. Y es que la presencia del joven talento condiciona el resto de extremos. En la banda opuesta, el cuerpo técnico busca perfiles complementarios, más verticales o con otras características, lo que reduce aún más las opciones del jugador de la Real Sociedad.
De este modo, ambos casos reflejan una realidad habitual en selecciones de alto nivel: no siempre van los mejores, sino los que mejor encajan. El talento, por sí solo, no garantiza un billete. Así pues, salvo giro inesperado, tanto Fornals como Barrenetxea apuntan a quedarse fuera de la gran cita. Una decisión dura, pero que responde a una lógica táctica cada vez más determinante en el fútbol moderno.