El Barça ha conseguido fichar a Anthony Gordon, una incorporación que Hansi Flick consideraba muy necesario para reforzar el ataque. El extremo inglés aporta velocidad, desborde, agresividad y una capacidad de atacar espacios que el técnico alemán echaba en falta en determinados partidos. Sin embargo, la operación también deja una consecuencia inesperada: el club azulgrana se despide casi definitivamente de Víctor Muñoz.
Y es que el Newcastle ya trabaja en la búsqueda de un sustituto para Gordon y el nombre que aparece con más fuerza es precisamente el de Víctor Muñoz. El atacante gustaba mucho a Flick por su proyección, su descaro y su capacidad para jugar en varias posiciones del frente ofensivo. Pero la salida de Gordon obliga al club inglés a moverse rápido, y ahí el Barça puede quedar fuera de la carrera.
Gordon llega, pero cambia el mapa del mercado
La realidad es que el Barça ha priorizado una necesidad inmediata. Flick quería un extremo con condiciones para romper partidos desde la banda. En ese sentido, Gordon encaja muy bien y, en especial, capaz de presionar sin descanso durante los 90 minutos. Es un futbolista vertical, intenso y con recorrido para ser importante desde el primer momento.
De este modo, el Barça gana una pieza que el entrenador había pedido, pero abre un efecto dominó que no le beneficia en otra operación. El Newcastle, con dinero y necesidad de reconstruir su ataque, tiene argumentos suficientes para ir con fuerza a por Víctor Muñoz. El problema para el Barça es que Víctor era una apuesta más de futuro, pero también una oportunidad estratégica. Un perfil joven, español, con margen de crecimiento y del gusto de Flick.
Víctor Muñoz apunta al Newcastle
El interés del Newcastle cambia por completo el escenario. El Barça podía ver a Víctor Muñoz como una opción para completar plantilla, crecer poco a poco y tener una alternativa ofensiva de futuro. Pero en Inglaterra pueden ofrecerle un papel más claro, un proyecto directo y una operación más rápida. Flick pierde así a uno de esos jugadores que tenía marcados en rojo. No era la prioridad absoluta, porque Gordon estaba por delante en la lista, pero sí era un futbolista que encajaba en su idea de plantilla joven, intensa y con hambre.
Así pues, el Barça consigue a Anthony Gordon, pero paga un precio indirecto en el mercado. La llegada del inglés acerca a Víctor Muñoz al Newcastle y deja a Flick sin uno de sus favoritos. Un movimiento que refuerza el presente azulgrana, pero que puede hacerle perder una apuesta importante de futuro.
