Se complica el regreso de Pep Guardiola a los banquillos: división e incertidumbre en Italia

Pep Guardiola se ha convertido en el sueño de toda Italia. El entrenador catalán es el objetivo número 1 de la Federación Italiana de Fútbol (FIGC) para tomar las riendas de una selección que necesita una reconstrucción profunda después de haberse perdido los últimos tres Mundiales. Desde la FIGC consideran que es el hombre indicado para esta complicada tarea y ya han iniciado conversaciones con él para concretar el fichaje, tal como confirmó el mismo Giovanni Malagò, presidente de la Federación.

Primeras discrepancias en Italia con Guardiola

"Se han hecho excepciones que, por ejemplo, conciernen al nombre que es tan presente estos días: Pep Guardiola", reconoció Malogò en unas declaraciones ofrecidas a Vivavoce. Ahora bien, no todo el mundo en Italia acaba de ver clara la llegada del catalán. No porque su capacidad esté en duda, sino porque se rompería con la tradición de tener un seleccionador italiano. Así lo ha denunciado una de las voces más pesadas del deporte transalpino, Luciana Buonfiglio, presidente del Comité Olímpico Italiano.

 

"No quiero dar consejos a Giovanni Malagò, que ha empezado muy bien como nuevo presidente de la FIGC. Lo único que le pido es que designe un seleccionador italiano", ha defendido Buonfligio en una entrevista concedida al Corriere dello Sport. "La gran mayoría de nuestros entrenadores de la Serie A son italianos; son ellos con quienes el entrenador principal deberá tratar. Son competentes, profesionales y fruto de nuestra tradición. ¿Por qué dejarlos de lado?", ha añadido en el mismo sentido.

Negociaciones complicadas con Guardiola

A pesar de ello, tanto Maldini como Leonardo, dos hombres importantes de la Federación Italiana, encargados de llevar las negociaciones del nuevo seleccionador, todavía consideran que Guardiola es la mejor opción para este cargo, hasta el punto de que le ofrecieron 10 millones de euros anuales. Y lo más relevante: plenos poderes desde el fútbol base hasta el primer equipo y la posibilidad de que resida en Barcelona durante la mayor parte del tiempo.
 

Sin embargo, esta oferta podría no ser suficiente para convencer a Guardiola. Según ha informado La Gazzetta dello Sport, el técnico de Santpedor habría pedido el doble, 20 millones de euros anuales. Una cifra difícilmente asumible para la Federación Italiana. Así, se complica lo que podría haber sido uno de los movimientos del año. Porque más allá del acuerdo económico, el catalán no acaba de ver claro el proyecto ni ve con buenos ojos volver a los banquillos tan pronto. Ante esta situación, la Federación Italiana ya ha empezado a moverse para buscar una alternativa, con el nombre de Conte sobre la mesa.