George Russell ha estrenado el Mundial de Fórmula 1 de 2026 con una victoria sólida en Albert Park, en una carrera que ha confirmado el empuje inicial de Mercedes y ha dejado muchos frentes abiertos para el resto de la temporada. El británico ha liderado el doblete de la escudería alemana con Kimi Antonelli segundo, mientras que Charles Leclerc ha completado el podio después de un inicio brillante de Ferrari. Lewis Hamilton ha sido cuarto y Lando Norris, muy desdibujado, quinto. Para los españoles, el balance ha sido muy negativo: Fernando Alonso no ha podido terminar por problemas con el Aston Martin, y Carlos Sainz solo ha sido decimoquinto después de una carrera llena de dificultades con el Williams.
Ferrari golpea primero, Mercedes decide después
El inicio ya ha sido convulso incluso antes de que se apagaran los semáforos, con el abandono de Oscar Piastri, un golpe duro para la afición local. En la salida, Ferrari ha mostrado toda su potencia y Leclerc ha pasado de la cuarta plaza al liderazgo, con Hamilton también muy enchufado en las primeras posiciones. Russell ha resistido como ha podido, Antonelli ha cedido terreno en los primeros metros y Verstappen, desde atrás, ha comenzado una remontada constante. Durante las primeras vueltas, Leclerc y Russell se han adelantado varias veces en una muestra clara del nuevo escenario de la F1, muy condicionado por la gestión de la energía y por unas luchas mucho más abiertas de lo que era habitual.
La carrera, sin embargo, se ha acabado decidiendo por la lectura estratégica. Los abandonos de Hadjar y Bottas, sumados a otras incidencias, han provocado varios Virtual Safety Car que han alterado completamente el guion. Mercedes ha sabido aprovechar mejor estas ventanas y ha ejecutado una carrera mucho más eficaz que Ferrari, que ha intentado resistir con una apuesta diferente, pero ha acabado perdiendo toda iniciativa. Cuando Leclerc ha pasado finalmente por el box, Russell ya tenía el control y Antonelli había consolidado la segunda posición. Por detrás, Verstappen ha podido remontar hasta la sexta plaza, mientras la carrera se ha ido apagando en las últimas vueltas, con menos tensión de la que había prometido el primer tramo.
Alonso pone las manos, Sainz topa con la realidad
En clave española, Alonso ha vuelto a poner talento donde el coche no llegaba. El asturiano ha firmado una gran salida, escalando hasta la décima plaza desde la decimoséptima, pero el Aston Martin ha vuelto a evidenciar todas sus carencias. Ha ido perdiendo posiciones, ha tenido que detenerse pronto y, después de una larga estancia en el garaje, aún ha vuelto a pista para hacer pruebas antes de retirarse definitivamente. Sainz tampoco ha encontrado nunca el ritmo con el Williams. Ha vivido siempre hundido en la zona baja, ha pasado tres veces por el box y ha cerrado el debut con una decimoquinta plaza muy pobre. Australia ha dejado una primera foto clara: Mercedes manda, Ferrari compite, y Alonso y Sainz empiezan el curso muy lejos de donde querrían.
