Antonio Rüdiger no vive su mejor momento en el Real Madrid. Ya no es intocable, y tan solo ha tenido minutos últimamente por la plaga de lesiones que existe en la defensa. De hecho, él también ha acumulado una enorme cantidad de problemas físicos a lo largo de esta campaña, que han provocado que se pierda más de la mitad de los partidos. Y cuando ha estado en el terreno de juego, no ha sido capaz de mostrar su mejor versión, motivo por el cual es muy cuestionado.

Sus opciones de ir al Mundial de 2026 son cada vez más limitadas, y no tiene garantizada una plaza en la convocatoria de Julian Nagelsmann. A esto hay que añadir que su futuro en el Santiago Bernabéu ofrece muchas dudas, ya que tan solo tiene contrato hasta el 30 de junio. Por el momento, Florentino Pérez no se ha movido para llegar a un acuerdo para su renovación, y todo lleva a pensar que acabará haciendo las maletas con la carta de libertad bajo el brazo.

Julian Nagelsmann 

Los candidatos a ocupar el banquillo y sustituir a Álvaro Arbeloa no parecen tener la intención de incluir en sus planes al veterano central, quien se encuentra en una situación realmente delicada. Y esto ha provocado que tenga que solicitar ayuda externa, para poder recuperar la confianza en sí mismo. Su desesperación es evidente, y quedó reflejada contra el Getafe, cuando hizo una entrada criminal a Diego Rico, que no tiene justificación.

Fue una agresión en toda regla, que sorprendentemente, no fue sancionada por el VAR ni por el árbitro. Rüdiger no es capaz de gestionar los nervios y la tensión que vive, y esto también ha influido en sus actuaciones sobre el campo. Ya no da la misma sensación de seguridad de antes, y cuando Raúl Asencio y Éder Militao estén totalmente recuperados, en aproximadamente un mes, puede volver a la suplencia, y perder su sitio en el Madrid.

Estas semanas serán decisivas para el ex del VfB Stuttgart, del Chelsea o de la AS Roma, pues se espera que acabe de resolver su futuro, como aseguran en ‘Kicker’.

Rüdiger, con un pie y medio en Arabia Saudí

Las opciones de Rüdiger son muy escasas, y en estos momentos no tiene muchas ofertas para poder elegir. Hay pocos equipos que hayan mostrado interés por su incorporación, y lo más probable es que acabe en Arabia Saudí, donde se encuentran prácticamente todos sus pretendientes.