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Rodri no necesitó estar sobre el césped para detectar uno de los problemas que más preocupan a Hansi Flick. Desde el banquillo, el centrocampista observó cómo Jules Koundé volvía a sufrir en el lateral derecho, con poca intensidad, falta de ritmo y varias pérdidas innecesarias. La sensación empieza a ser compartida dentro del vestuario, ya que el francés ya no transmite la seguridad de antes.

Flick lleva tiempo dudando del rendimiento que ofrece Koundé y cada partido refuerza esa impresión. El técnico necesita laterales capaces de sostener la presión, ganar duelos y ofrecer una salida limpia cuando el rival aprieta. Ahora mismo, el francés está lejos de ese nivel y sus compañeros empiezan a notarlo también en el desarrollo de los partidos.

Rodri vio desde fuera lo que Flick lleva semanas detectando

El problema no es una acción concreta, sino una suma de detalles. Koundé tarda más en reaccionar, llega peor a determinadas coberturas y pierde balones en zonas donde el equipo queda expuesto. Cuando eso ocurre varias veces, el resto de jugadores empieza a desconfiar y busca otras opciones antes de asociarse con él.

Jules Kounde celebra gol Barça Champions League Europa Press

Rodri, acostumbrado a analizar el juego desde una perspectiva muy táctica, lo detectó rápidamente desde el banquillo. Cada pérdida obligaba al equipo a correr hacia atrás y rompía la estructura que Flick intenta construir. En un Barça que quiere controlar los partidos desde la posesión, ese tipo de errores son especialmente difíciles de asumir.

Eric García gana todavía más terreno en la jerarquía

Todo esto beneficia directamente a Eric García. El catalán ofrece más seguridad con balón, interpreta mejor cuándo debe cerrar por dentro y comete menos errores en la salida. Flick ya lo considera por delante y el rendimiento reciente de Koundé no hace más que reforzar esa decisión.

La situación del francés empieza a ser delicada porque ya no se trata únicamente de convencer al entrenador. También necesita recuperar la confianza de sus propios compañeros. Cuando los futbolistas perciben que una zona del campo genera inseguridad, el problema puede crecer rápidamente. Rodri ha terminado confirmando desde fuera una sospecha que Flick lleva tiempo manejando y Koundé no está al nivel que necesita este Barça. Si no recupera intensidad, ritmo y precisión, cada vez será más difícil verlo como titular. Y mientras Eric siga respondiendo, el francés puede quedar definitivamente relegado a un papel secundario.