Pedri González y Raphinha Dias, como los capitanes del Barça, saben que hay un acuerdo muy avanzado para que un jugador se incorpore a la disciplina a partir de la siguiente temporada. De hecho, ya estuvo muy cerca de hacerlo en la recta final del mercado estival, pero no acabó de concretarse por culpa de Alejandro Balde, quien se negó a hacer las maletas, y al final optó por quedarse una temporada más a las órdenes de Hans-Dieter Flick.
Esto paralizó la contratación de un nuevo futbolista para la defensa, y un posible intercambio con el Inter de Milán por Federico Dimarco. Porque el conjunto dirigido por Christian Chivu fue uno de los pretendientes del ‘3’, como en su momento por Jordi Alba, y puso encima de la mesa de Joan Laporta y de Deco la posibilidad de cerrar un trueque. Sin embargo, no se llegó a concretar, y ahora corren el riesgo de que se marche totalmente libre.

Y es que el internacional italiano, considerado como uno de los mejores del planeta, tan solo tiene contrato hasta 2027. Es decir, que cuando acabe el curso recibirá la carta de libertad, y podrá comprometerse con cualquier entidad de manera gratuita. En el Spotify Camp Nou se plantean muy seriamente la posibilidad de apostar por él, y de aprovechar su situación, ya que es un futbolista que resultaría del completo agrado de ‘Hansi’, gracias a su nivel y su dilatada experiencia.
El ex del Empoli, del Ascoli, del Parma o del Sion suizo estaría decidido a dejar el Giusseppe Meazza después de un lustro, para iniciar una nueva experiencia lejos de su zona de confort, y también estaría muy seducido por la posibilidad de jugar en el Barça. Y el diario ‘Sport’ explica que ya tendría un acuerdo verbal con la directiva, comprometiéndose a rechazar todas las ofertas que le lleguen, para ponerse a disposición de Flick.
Así que Dimarco puede convertirse en uno de los primeros refuerzos que Laporta y Deco concreten pensando en la siguiente campaña.
Dimarco, el elegido para reemplazar a Balde
Por otro lado, la salida de Balde parece estar prácticamente asegurada en el Barça. Se ha quedado, pero su papel ha pasado a ser testimonial, y la confianza de Flick en sus capacidades es nula.
Si todo sigue igual, la intención es traspasarlo, para que Dimarco sea quien ocupe su lugar en la plantilla.