El regreso de João Cancelo al Barça no ha pasado desapercibido dentro del vestuario. Más allá del impacto deportivo, su fichaje ha generado incomodidad en parte del grupo, hasta el punto de que ha sido necesaria la intervención de uno de los pesos pesados del equipo. Raphinha ha asumido un rol de capitán en la sombra para suavizar tensiones y facilitar una llegada que no ha gustado a todos.

La realidad es que Cancelo dejó sensaciones agridulces en su anterior etapa en el club. Nadie dudó nunca de su compromiso con el Barça ni de su calidad, pero su carácter y su forma de relacionarse con el grupo no acabaron de encajar en un vestuario que no guarda un gran recuerdo de él. Su perfil de estrella, su fuerte personalidad y ciertas actitudes terminaron cansando a más de un compañero.

Raphinha interviene para evitar un conflicto

Ante este escenario, Raphinha ha dado un paso al frente. El brasileño ha ejercido como mediador para rebajar el malestar interno y hacer más llevadera la reincorporación de Cancelo. De hecho, fuentes cercanas aseguran que su intervención ha sido clave para evitar que el regreso del lateral se convirtiera en un problema desde el primer día.

Joao Cancelo Barça / Foto: EFE
Joao Cancelo Barça / Foto: EFE

Raphinha entiende que el equipo no puede permitirse divisiones internas en este momento de la temporada. Por ello, ha hablado con varios compañeros y también con el propio Cancelo, trasladándole la necesidad de integrarse, rebajar tensiones y priorizar el colectivo por encima de cualquier rol individual.

Dudas futbolísticas y de convivencia

Dentro del vestuario hay jugadores que creen que Cancelo puede convertirse en un problema sobre el césped. Consideran que no es un lateral fiable en defensa, que tiende a descuidar su espalda y que exigirá ser titular desde el primer momento, algo que puede generar fricciones con otros compañeros. Además, su perfil no se percibe como el más fácil de gestionar en el día a día. Cancelo quiere sentirse importante, tener protagonismo, y eso choca con una plantilla ya muy hecha.

A pesar de ello, el cuerpo técnico confía con que marque diferencias. Saben que, bien gestionado, puede aportar mucho en ataque y ofrecer soluciones en partidos cerrados. Pero también son conscientes de que su encaje no será automático y requerirá de mano izquierda. Así pues, el regreso de Cancelo no es solo una operación de mercado, sino un reto de vestuario. Raphinha ha entendido el riesgo y ha actuado como capitán para proteger al grupo intermediando en el asunto.