Philipp Lahm ha situado al Barça y, sobre todo, la Masia, como un modelo de referencia para el fútbol formativo europeo. En una entrevista a The Athletic, el excapitán del Bayern y campeón del mundo con Alemania en 2014 ha elogiado el sistema de trabajo del club blaugrana y lo ha puesto como ejemplo ante las carencias que, a su entender, presenta actualmente el fútbol alemán en la formación de jóvenes talentos. Para el exinternacional, el gran valor de la academia culé es la coherencia, la continuidad y la fidelidad a una misma idea de juego durante años, un rasgo que considera determinante para potenciar futbolistas preparados para competir en la élite.
Lahm pone la Masia como ejemplo
Lahm ha subrayado esta diferencia de modelo con una reflexión muy clara. “Mientras países como España y clubes como el Barcelona entrenan a sus jóvenes jugadores durante años con el mismo sistema, los mismos requisitos posicionales y los mismos procedimientos, Alemania va de tendencia en tendencia”, ha señalado. Según el exfutbolista, este cambio constante de rumbo ha impedido consolidar una línea de trabajo estable y ha debilitado el desarrollo de los jugadores. En cambio, ha puesto en valor que la Masia crezca sobre una identidad reconocible, capaz de formar futbolistas con conocimientos técnicos, lectura del juego y mecanismos compartidos desde la base hasta la élite.
El prestigio de la Masia traspasa fronteras
El excapitán alemán también ha cargado contra una idea cada vez más extendida en el fútbol formativo, la de priorizar la polivalencia por encima de la especialización. “Todo el mundo puede hacer un poco de todo, pero pocos dominan algo a la perfección”, ha advertido. En su opinión, se ha dado demasiado peso a la flexibilidad del jugador y demasiado poco a la formación detallada en funciones concretas. “Un futbolista no tiene que ser bueno en todo. Tiene que ser muy bueno en algo”, ha añadido. En esta línea, Lahm ha lamentado que aspectos como la defensa del área, la posición corporal, el ritmo, el juego aéreo o determinados movimientos ofensivos ya casi no se enseñen con la profundidad de antes. Sin mencionarla como una receta cerrada, su reflexión se acerca mucho al modelo que históricamente ha representado la Masia.
Sus palabras refuerzan, una vez más, el prestigio internacional de la cantera blaugrana. De hecho, Lahm no se ha limitado al elogio, sino que ha planteado un camino a seguir para el fútbol alemán con una idea muy próxima a la del Barça. “Me gustaría ver que el fútbol alemán volviera a desarrollar una filosofía de juego común, centrada en el balón, organizada, clara y con equilibrio entre ataque y defensa”, ha defendido. Para el alemán, si esta línea se implementa de arriba abajo, volverán a aparecer especialistas en cada posición y el talento se podrá aprovechar mejor. El mensaje, en el fondo, vuelve a situar al Barça como una referencia global no solo para producir futbolistas, sino para educarlos dentro de una manera muy concreta de entender el juego.
