El Barça sigue avanzando en la planificación de la temporada 2026/27 y uno de los nombres que ha ganado fuerza en las últimas semanas es el de Savinho. El extremo brasileño del Manchester City encaja en el perfil que busca la dirección deportiva culé, y la operación ha dado un paso importante tras el visto bueno de Pep Guardiola, que no pondría impedimentos a su salida siempre y cuando se cumplan las condiciones.
El técnico catalán considera que el jugador puede tener más protagonismo fuera del actual contexto competitivo del City, donde la competencia en ataque es máxima y donde no ha sacado a relucir su potencial real. En este escenario, el Barça aparece como una opción atractiva tanto para el futbolista como para el club inglés, que estaría dispuesto a negociar si se cumplen las condiciones económicas que se han puesto sobre la mesa.
Un fichaje estratégico para reforzar las bandas
El Barça tiene claro que necesita reforzar el juego por fuera, y Savinho representa una solución ideal para las necesidades de Hansi Flick. Su velocidad, capacidad de desborde y uno contra uno le convierten en un perfil muy valioso para abrir defensas cerradas, una de las asignaturas pendientes del equipo en los últimos cursos, que en momentos así, depende demasiado de Lamine Yamal.

Y es que la apuesta por el brasileño no es solo a corto plazo. Su juventud y margen de mejora hacen que el club lo vea como una inversión de futuro a la que se le puede sacar gran retabilidad. Además, su estilo encaja con la idea de juego que se quiere consolidar, basada en la velocidad y el dinamismo del ataque culé.
Una operación en marcha, pero lejos de estar cerrada
Las cifras de la operación ya están definidas en gran parte por el City. El traspaso podría cerrarse en torno a los 45 millones de euros, una cantidad significativa que el Barça estudia con cautela pero que entiende como razonable. Tanto es así, que el interés es firme y las conversaciones siguen avanzando.
La realidad es que el visto bueno de Guardiola facilita el escenario, pero no garantiza una operación que no está cerrada para nada. De este modo, el Barça deberá encajar la operación dentro de sus límites económicos antes de dar el paso definitivo, en un movimiento que podría convertirse en uno de los fichajes más interesantes del próximo mercado si las negociaciones llegan a buen puerto.