El nombre de Pedro Acosta sigue generando un enorme ruido en el paddock de MotoGP, pero en este caso la lectura ya no gira en torno a simples especulaciones sobre su futuro, como pasaba antes. Y es que, a pesar de que ya lo tiene todo cerrado y acordado con Ducati, hay varios aspectos que van a dar mucho de lo que hablar a lo largo de esta temporada de 2026.
Aunque Acosta continúa compitiendo bajo la estructura de KTM, la proyección de su salto a Ducati introduce una variable especialmente sensible en la gestión deportiva del piloto murciano. Cuando un piloto con su perfil y su agresividad natural en pista aparece vinculado de forma tan directa con una fábrica rival, cada duelo, cada maniobra y cada cuerpo a cuerpo se analizan bajo un prisma mucho más amplio que el puramente competitivo, especialmente cuando tiene que ver con Marc Márquez, su futuro compañero de equipo.
Ducati quiere evitar cualquier escenario de riesgo
Dentro de esta lógica emerge una preocupación evidente en el entorno de Ducati respecto de lala convivencia entre Acosta y Marc Márquez en el periodo previo a su incorporación al equipo de Borgo Panigale. Márquez es el activo más importante de la estructura italiana y cualquier incidente en pista entre ambos pilotos podría generar un terremoto absoluto que derivaría en un problema mayor de cara a 2027.
No se trata únicamente de resultados o posiciones en carrera. MotoGP es una categoría donde los contactos, las acciones al límite y los duelos agresivos forman parte del ADN del campeonato. Pero cuando entran en juego intereses futuros, la lectura de esos episodios adquiere otra dimensión y puede acabar muy mal para el equipo, especialmente si se sabe que compartirán box en un futuro muy cercano.
El estilo de Acosta, siempre bajo el foco
Acosta ha construido su identidad deportiva sobre la intensidad, la agresividad y la búsqueda constante del límite. Es precisamente ese carácter el que lo ha convertido en una de las figuras más atractivas de la parrilla. Sin embargo, desde la perspectiva de una fábrica como Ducati, la prioridad pasa por minimizar riesgos innecesarios en escenarios que puedan alterar la estabilidad. En el paddock nadie duda del talento ni del potencial del piloto murciano. Pero también es evidente que cualquier choque de alto con Marc Márquez puede tener consecuencias que trascienden lo deportivo.
Así pues, desde Borgo Panigale ya le han pedido especial cautela a un Pedro Acosta que ya sabe que por el bien de todos, deberá evitar problemas importantes con el que debería ser su futuro compañero de equipo. Sin que eso signifique que no puede competir con normalidad.
