El Barça ha endurecido su postura con el último parón internacional y el mensaje ya ha llegado alto y claro a la selección española. Pedri y Lamine Yamal son conscientes de que su gestión de minutos con La Roja puede tener consecuencias directas en el Barça si no hacen bien las cosas, especialmente después del caso de Raphinha, que ha regresado lesionado desde Brasil.
La situación ha generado un nuevo escenario, ya que jugarlo todo con la selección ya no es una decisión que sea algo que le haga especial ilusión a Hansi Flick. En el entorno azulgrana se ha instalado una idea clara, y es que la prioridad absoluta debe ser evitar riesgos innecesarios con las lesiones. Especialmente si se están jugando amistosos intrascendentes.
Flick marca límites claros a sus jugadores
De este modo, Hansi Flick ha trasladado un aviso contundente a sus futbolistas más importantes. El técnico no quiere que sus jugadores acumulen minutos sin control en partidos que no sean determinantes, especialmente si eso compromete su estado físico. Y es que el caso de Raphinha ha sido el punto de inflexión. Su lesión, producida en un partido sin importancia alguna, ha generado gran malestar en el club y ha llevado a Flick a reforzar la disciplina en este aspecto.
Pedri y Lamine lo saben. Jugar los 90 minutos en un partido como el de Egipto puede no ser un problema en sí mismo, pero sí lo es si no terminan en condiciones óptimas que impiden que estén en plenitud de facultades de cara al próximo partido ante el Atlético de Madrid.
El riesgo de consecuencias internas
La realidad es que el concepto de castigo no se refiere a una sanción directa, sino a una reprimenda y a posibles decisiones deportivas que no gusten a los jugadores. De este modo, Hansi Flick podría reaccionar si considera que un jugador no ha gestionado bien su esfuerzo con la selección. El objetivo es pasa por proteger al equipo en el tramo decisivo de la temporada. El Barça no quiere volver a perder a jugadores clave por situaciones evitables.
Así pues, los futbolistas viven un equilibrio complicado entre su compromiso con la selección y las exigencias del club. Y ahí, Hansi Flick es muy claro, ya que cada uno puede elegir lo que quiera, pero no va a tolerar faltas de compromiso o que se tomen riesgos innecesarios.
