El culé todavía recuerda con mucha pena la trágica salida de Leo Messi del Barça, pero cuando parecía que su adiós empezaba a caer en el olvido, las últimas informaciones que ha revelado El Mundo han vuelto a recuperar unas antiguas memorias llenas de polvo.
Las últimas informaciones destapadas ponen en evidencia las presiones que sufrió Josep Maria Bartomeu por Messi y por su familia. El astro argentino asumía buena parte del peso del equipo sobre el césped, pero lo cierto es que en el ámbito contractual, también tenía un peso a la altura o todavía superior al que asumía con el balón en los pies.
El adiós a Messi no solo habría sido propiciado por razones económicas
Según ha comentado Jordi Basté en 'El món a Rac1', "dos días antes de la no renovación de Messi se produce una llamada telefónica a gritos entre Jorge Messi y Laporta. Gritos que se producen porque el uno no acepta las demandas del otro. Jorge Messi reclama muchas cosas a Laporta, por ejemplo, el fichaje del argentino Romero... y llega un momento que Laporta le cuelga el teléfono".
Basté, amigo de Jorge Messi, destapa esta información no sin reconocer que "hay una parte que no se ha explicado" y añadiendo que "creo que aquí hay alguna cosa más detrás". Ciertamente, todo apunta a que la hay. El lapidado Bartomeu es uno de los que se negó a las hipotecantes demandas de Leo Messi y eso, aparte de la mala planificación deportiva y de otros episodios, habrían acabado con su figura fuera de la entidad catalana.

No obstante, la presión del fenómeno Messi era demasiado elevada. Joan Laporta asumió su adiós porque no era viable inscribirlo en la Liga Santander. Había una opción para hacerlo, pero había que firmar un contrato con CVC que hubiera hipotecado al club para los próximos 50 años. El hoy presidente aceptó prescindir del mayor activo en el ámbito económico, futbolístico y de identidad del Barça, pero se liberó de una bomba de relojería cuya presión llega a niveles inimaginables.
Leo Messi y Barça... ¿Un posible retorno?
Barça y Messi parecían predestinados a reencontrarse en el futuro, pero todas las informaciones que están saliendo a la luz en los últimos días ponen en evidencia que no solamente se trataría de un sí por parte de ambas partes. La relación ha sido tan tensa durante tantos años que la cuerda se ha acabado rompiendo. Además, ahora todo el equipo juega por una causa y no para un jugador, cosa que antes no era del todo así.