A finales de septiembre, Gavi se sometió a una artroscopia para solucionar unas molestias en la rodilla, que ya había sido operada previamente. En un primer momento se hablaba de una intervención con un tiempo de baja asumible, pero el procedimiento acabó incluyendo la sutura del menisco y el periodo de recuperación se situó entre cuatro y cinco meses. Después de este paréntesis largo, el centrocampista empieza a ver la luz al final del túnel y el vestuario ha recibido la noticia como un alivio. En los últimos días, el jugador ya había ido ganando sensaciones con trabajo específico en solitario y ejercicios con balón. Este viernes, sin embargo, ha dado un paso más en la readaptación: ha completado una pequeña parte del entrenamiento con el grupo en la Ciutat Esportiva Joan Gamper.
Primera toma de contacto con el grupo y paso adelante en la recuperación
Gavi ha compartido los primeros ejercicios de la sesión con los compañeros bajo la supervisión de los servicios médicos, antes de continuar el plan individual. El cuerpo técnico considera que el retorno progresivo a la dinámica colectiva es un indicador clave para valorar el siguiente escalón. Su presencia también tiene un componente anímico: es un jugador que contagia intensidad, conecta con los jóvenes del vestuario y suma energía en un momento en que el Barça busca estabilidad. A partir de ahora, el club irá ampliando minutos de entrenamiento con el grupo a medida que la rodilla lo permita, sin saltos ni atajos. Y con prudencia absoluta.
A pesar del optimismo, en el club insisten en que no hay que precipitarse. El objetivo es que el regreso sea gradual, controlado y sin riesgos, especialmente por el historial de la rodilla y porque el jugador todavía tiene que completar cargas exigentes sin respuesta negativa. La vuelta a una convocatoria dependerá de que pueda hacer entrenamientos completos con normalidad y reciba el alta médica; hasta entonces, Flick y el equipo de recuperadores evitarán poner un día en el calendario. En cualquier caso, la mejora de Gavi se añade a otras recuperaciones recientes y da oxígeno a una plantilla que venía acumulando bajas.
Pedri ya ha vuelto a los entrenamientos
Y en paralelo, el Barça celebra la disponibilidad de Pedri, una ausencia que se había notado tanto en el juego como en los resultados. Sin él, el equipo había perdido pausa, criterio y capacidad para ordenarse con la pelota, y el medio del campo había quedado más expuesto a las transiciones rivales. El canario es la pieza que pone ritmo y dirección a la circulación, conecta líneas y ayuda a establecerse en campo contrario sin prisas ni precipitaciones. Con Pedri de nuevo, Flick recupera una brújula imprescindible para afrontar los próximos partidos. Contra el Levante, el canario podría tener minutos en la segunda parte. Con el objetivo claro de que pueda ser titular ya contra el Villarreal o en el partido decisivo de Copa del Rey contra el Atlético de Madrid.
