El Real Madrid sigue moviéndose con fuerza en el mercado, pero dentro del club existe una sensación clara, ya que ni Ibrahima Konaté ni Denzel Dumfries tienen por qué ser el gran fichaje de la zaga. El nombre que más ilusión empieza a generar es el de Josko Gvardiol. El central croata del Manchester City vuelve a ganar enteros en la agenda blanca y en Madrid creen que puede ser la pieza que cambie de verdad el futuro de la defensa.
Y es que Gvardiol no es un central cualquiera. Ya estuvo en el radar del Real Madrid antes de que el Manchester City apostara fuerte por él y se lo llevara al Etihad. Entonces era visto como uno de los defensas con más potencial de Europa, y esa valoración no ha cambiado. Al contrario, su evolución en la élite ha reforzado la idea de que puede ser un fichaje estratégico para muchos años.
Gvardiol gana opciones tras el adiós de Guardiola
La realidad es que su situación puede cambiar con la marcha de Pep Guardiola del banquillo del Manchester City. Gvardiol estaba muy unido al técnico catalán y su proyecto en Inglaterra tenía mucho que ver con la figura del entrenador. Sin Guardiola, el croata podría plantearse un nuevo escenario y valorar una salida si llega una propuesta realmente importante.
De este modo, el Real Madrid aparece como una opción muy atractiva. El jugador siempre ha visto con buenos ojos la posibilidad de vestir de blanco y el club sabe que este puede ser el momento de intentarlo. No será una operación sencilla ni barata, pero en Valdebebas creen que los grandes centrales no aparecen cada verano. Además, Mourinho también aprueba su perfil. El portugués quiere una defensa más fuerte, más física y más fiable, y Gvardiol encaja perfectamente en esa idea.
Mourinho ve en él un central total
El croata destaca por su potencia, su capacidad para ganar duelos y su fortaleza en el cuerpo a cuerpo. Pero lo que más le diferencia es que no se limita a defender. Tiene salida de balón, clarividencia en la construcción y personalidad para jugar en campo contrario. Por eso el Real Madrid lo considera más que un refuerzo. Lo ve como un central llamado a liderar una etapa.
Así pues, Konaté puede llegar como primer golpe defensivo y Dumfries puede reforzar el lateral, pero Gvardiol es el nombre que más cambia el techo de la plantilla. El Real Madrid lo quiere, Mourinho lo aprueba y el adiós de Guardiola puede abrir una puerta que parecía cerrada.
