El ambiente empieza a tensarse en el Paris Saint-Germain. Lo que parecía una renovación encaminada se ha enfriado por completo, y el nombre de Ousmane Dembélé vuelve a situarse en el centro del debate. En el club ya hay preocupación real por la situación contractual del extremo, que podría derivar en un escenario similar al vivido con Kylian Mbappé.

Y es que, tras rechazar una propuesta de renovación el pasado mes de diciembre, las conversaciones se han paralizado. Desde entonces, la directiva no ha retomado el contacto, una señal que no ha pasado desapercibida dentro del vestuario ni para el propio Luis Enrique.

El PSG cambia de prioridades y deja en pausa a Dembélé

Según las últimas informaciones de L'Équipe, el PSG ha decidido centrar sus esfuerzos en asegurar el futuro de jóvenes talentos como Senny Mayulu o Bradley Barcola. Esta estrategia ha relegado la renovación de Dembélé a un segundo plano, al menos hasta el final de la temporada.

Ousmane Dembélé PSG
Ousmane Dembélé PSG

La realidad es que este movimiento ha generado incertidumbre. Aunque el contrato del jugador se extiende hasta 2028, la falta de avances en su renovación abre la puerta a especulaciones sobre su futuro. En el club temen repetir errores del pasado, donde la gestión de contratos largos acabó generando tensiones innecesarias.

Luis Enrique no quiere otro caso Mbappé

El técnico asturiano es consciente del riesgo. La experiencia con Mbappé, marcada por negociaciones prolongadas y un clima de incertidumbre constante, es un precedente que nadie quiere repetir en París. Luis Enrique considera clave mantener la estabilidad en el vestuario y evitar que situaciones contractuales se conviertan en un problema deportivo. Por eso, ver cómo el caso Dembélé se enfría genera inquietud.

La realidad es que el jugador sigue siendo importante en el esquema, pero su futuro empieza a generar dudas en un momento clave del proyecto. De este modo, el PSG se enfrenta a una decisión delicada como lo es reactivar las negociaciones o asumir el riesgo de que la situación se complique. Así pues, con las conversaciones rotas y el club centrado en otros objetivos, el futuro de Dembélé vuelve a estar en el aire. Y en París ya hay quien teme que la historia pueda repetirse.