Marc Márquez tiene argumentos para mirar hacia Ducati cuando analiza todo lo ocurrido durante este 2026. La GP26 no ha mantenido la superioridad de versiones anteriores y ha obligado al piloto de Cervera a buscar el límite en cada frenada y cada cambio de dirección. Ese esfuerzo permanente ha terminado agravando un hombro derecho que ya llegaba castigado desde la lesión sufrida al final de 2025.
El problema no ha sido únicamente la falta de velocidad o de tracción. Márquez ha explicado que la moto se ha mostrado crítica, especialmente en la entrada de curva y en la estabilidad del tren trasero. Para compensarlo ha tenido que pilotar de una manera menos natural, cargar más peso sobre los brazos y exigir al cuerpo movimientos violentos durante demasiadas vueltas.
La Ducati de 2026 exige demasiado a Marc
Ducati comenzó la temporada esperando volver a dominar, pero Aprilia ha reducido la distancia y la Desmosedici ha perdido parte de la facilidad que la convertía en referencia. Márquez todavía ha sido capaz de ganar y competir delante, aunque muchas veces lo ha hecho gracias a su talento y no porque dispusiera de una moto claramente superior. Para seguir el ritmo ha tenido que arriesgar más.

Ese escenario ayuda a entender por qué el hombro terminó fallando. La lesión original no estaba completamente resuelta y un problema con el material de una operación anterior acabó afectando al nervio radial. Sin embargo, pilotar una MotoGP tan exigente aceleró el desgaste. Márquez podía entrenar con normalidad fuera de los grandes premios, pero sufría al exprimir la Ducati durante un fin de semana completo.
Las mejoras pueden cambiar el final de temporada
La buena noticia es que Ducati ha comenzado a encontrar soluciones. La moto ha ganado estabilidad y Márquez ha podido volver a conducir con mayor precisión, como demostró con su victoria en Hungría. Si la evolución continúa, el español no necesitará atacar cada curva al límite ni castigar tanto el hombro para mantenerse delante. Eso también permitirá que su recuperación avance sin nuevos retrocesos.
La realidad es que Ducati no provocó la lesión inicial, pero sí puso a Márquez en una situación que multiplicó sus consecuencias. El campeón tuvo que compensar las carencias de la GP26 con su cuerpo y terminó pagando el precio. Ahora, con una moto más equilibrada y un hombro operado, todavía puede cambiar el rumbo de 2026. Si Ducati reacciona, Marc volverá a pensar únicamente en el Mundial. Y eso cambia por completo el panorama del campeonato.