Este comienzo de temporada no está siendo el esperado para Marc Márquez y en Ducati ya buscan explicaciones a un rendimiento que está por debajo de lo previsto, a pesar de que saben que la moto no está en el punto del año pasado. El piloto español no está mostrando la velocidad ni la agresividad que le caracterizan, y dentro del equipo empiezan a aparecer dudas sobre si podrá ser el mismo de 2025.
La realidad es que los resultados no acompañan y el contexto técnico tampoco ayuda, pero hay un factor que preocupa especialmente en Borgo Panigale y es el físico de un Marc que la pasada temporada la acabó en el quirófano y dejando con malas sensaciones a más de uno dentro del equipo italiano.
Un problema físico que lo cambia todo en Ducati
Y es que según cuentan medios italianos, el propio Márquez habría reconocido internamente que su brazo no está completamente recuperado todavía. No se encuentra al cien por cien, y eso está condicionando su pilotaje en pista de forma muy importante y notoria.
De este modo, este Marc pierde parte de esa capacidad de atacar en frenada, de asumir riesgos y de mantener el ritmo en situaciones límite, algo que siempre ha sido una de sus grandes virtudes y que lo ha llevado a ser campeón del mundo hasta en nueve ocasiones diferentes. La consecuencia es que su rendimiento no alcanza el nivel que él mismo espera, y eso se refleja en los resultados de este inicio de temporada.
Ducati también mira a la moto
La situación no se explica solo por el estado físico. De hecho, en Ducati también son conscientes de que la moto de 2026 no está siendo la más competitiva de la parrilla, esperaban mucho más de una máquina que el año pasado era casi perfecta y este año es algo peor. En este sentido, Aprilia ha dado un paso adelante y actualmente presenta un rendimiento bastante superior en varios circuitos, lo que complica todavía más el escenario para un Márquez mermado en lo físico.
La combinación de ambos factores genera incertidumbre dentro del equipo. Un piloto que no está al cien por cien y una moto que no domina. Así pues, Ducati ya tiene sobre la mesa un problema serio. Porque cuando el físico no acompaña y el material tampoco marca la diferencia, competir por el título deja de ser una opción real.
