Cargando...

Marc Márquez ha acabado renovando con Ducati hasta 2028, pero la decisión no fue tan sencilla como puede parecer después del anuncio oficial. Honda intentó recuperarlo con una propuesta ambiciosa para 2027, coincidiendo con el cambio de reglamento, y el piloto llegó a valorar seriamente el regreso con los del ala dorada. Sin embargo, su entorno entendía que continuar vestido de rojo ofrecía muchas más garantías inmediatas.

La presión no habría llegado en forma de ultimátum, sino de argumentos. Márquez volvía a sentirse ganador, conocía la moto, confiaba en Gigi Dall’Igna y tenía una estructura construida alrededor de sus necesidades. Cambiar todo eso por una promesa de Honda podía devolverlo al escenario que abandonó: años de desarrollo, incertidumbre técnica y una moto todavía lejos de Ducati.

El entorno veía demasiado riesgo en volver a Honda

Honda podía ofrecer más dinero, liderazgo absoluto y la posibilidad de encabezar su nueva era. El reglamento de 2027, con motos de 850 centímetros cúbicos, menos aerodinámica y nuevos neumáticos, abre una oportunidad para que las fábricas japonesas reduzcan distancias. Para Márquez, ganar otra vez con Honda habría tenido un valor emocional enorme.

55829b6dfdd0e15514465efda07523a495d9b022w

Precisamente por eso tuvo dudas. Su relación con la marca no quedó completamente rota y la oferta representaba algo más que un contrato. Era la posibilidad de cerrar el círculo donde conquistó seis títulos de MotoGP. No obstante, su entorno insistió en que el tiempo ya no juega a su favor y que no puede dedicar temporadas enteras a esperar una reconstrucción.

Ducati ofrecía presente, estabilidad y una moto ganadora

Ducati respetó los tiempos de Márquez, le garantizó peso técnico y le presentó un proyecto preparado para mantenerlo como referencia. La renovación hasta 2028 también le permite participar directamente en el desarrollo de la nueva moto. Esa seguridad terminó imponiéndose sobre el dinero y el componente sentimental de Honda.

La realidad es que no existe confirmación pública de que Márquez fuera presionado para rechazar una oferta concreta. Sí reconoció que necesitaba tranquilidad para decidir y su renovación demuestra que priorizó las garantías deportivas. Las dudas sobre Honda pudieron existir y quizá sigan presentes por todo lo ofrecido, pero Ducati era la opción menos arriesgada. Su entorno no eligió por él, aunque sí pudo recordarle que, a estas alturas, abandonar la mejor moto suponía poner en peligro sus últimas oportunidades de seguir ganando títulos.