Marc Márquez ya ha abierto su cuenta de victorias este 2026. El piloto de Cervera se ha impuesto en la esprint del Gran Premio de Brasil en una carrera accidentada antes y durante su disputa, y lo ha hecho con una actuación marca de la casa: paciencia, lectura de carrera y un ataque en el momento justo. La prueba se ha acabado disputando con más de una hora de retraso después de que Dirección de Carrera detectara un desperfecto en la recta de meta del circuito Ayrton Senna de Goiânia, con un bache y un pequeño agujero que han obligado a detener el programa para reparar el asfalto. Superado el susto, Marc ha hecho buena la tercera posición de la parrilla y ha acabado convirtiendo una carrera incómoda en una victoria de mucho peso, la primera de la temporada y un golpe de autoridad en un sábado lleno de alternativas.

Marc Márquez, paciente y letal en el momento decisivo

A la salida, Fabio Di Giannantonio ha defendido la primera plaza y ha intentado imponer un ritmo alto desde el primer momento. Marc, enganchado al grupo delantero, ha necesitado muy poco para situarse en posición de persecución. Quartararo le ha quitado momentáneamente la cartera, pero el catalán no ha tardado en reaccionar y, con una maniobra firme, se ha quitado de encima la Yamaha para evitar que el italiano abriera demasiado hueco. Di Giannantonio ha llegado a tener más de un segundo de ventaja, pero Márquez no ha perdido la calma. Mientras por detrás Jorge Martín progresaba y la carrera iba eliminando protagonistas con caídas como las de Joan Mir, Zarco o Viñales, el de Ducati oficial ha ido recortando distancias décima a décima, sin precipitarse y preparando el terreno para el tramo decisivo.

El punto de inflexión ha llegado cuando la carrera ha entrado en su segunda mitad. Marc ha subido el ritmo, ha empezado a clavar vueltas más consistentes y se ha enganchado definitivamente a la Ducati de Di Giannantonio. A tres vueltas del final ya estaba encima de su rival, y el error del piloto italiano en las últimas curvas antes de entrar en el penúltimo giro le ha abierto la puerta definitiva. Márquez no la ha desaprovechado. Ha pasado al frente y, a partir de aquí, ha gestionado las dos últimas vueltas con una precisión extraordinaria, cerrando todos los espacios y neutralizando cualquier tentativa de réplica. El triunfo no solo le da aire en este inicio de campeonato, sino que también refuerza su candidatura después de un sábado exigente, en un trazado delicado y en una esprint en el que había que tener tanto velocidad como cabeza fría.

Àlex suma puntos en una carrera exigente

La jornada también ha dejado protagonismo para Àlex Márquez, que ha sumado con una séptima posición trabajada en una carrera menos luminosa que la de su hermano, pero útil para seguir añadiendo puntos. El pequeño de los Márquez no ha tenido ritmo para discutir el podio, pero ha sabido mantenerse dentro del top 10 en una prueba con mucha tensión y pocos márgenes de error. Por delante de él han acabado Di Giannantonio, segundo, y Jorge Martín, tercero, mientras Bezzecchi y Ogura han completado las primeras plazas. Más atrás, Bagnaia solo ha podido ser octavo y Pedro Acosta ha cerrado la novena posición.