A Luis Alberto Suárez Díaz, héroe del Barça en la ida de los cuartos de final de la Champions contra el Atlético de Madrid, lo han rebautizado como Luisito, El Pistolero, Lucho, Conejo, Sir Sol, y el Camp Nou el martes festejó sus dos goles coreando su nacionalidad: "Uruguayo, uruguayo, uruguayo", gritó la grada con el alma. Michael Robinson, comentarista del Plus y exdelantero también del Liverpool y de Osasuna, explica a El Nacional que "Suárez es un animal", aunque rebusca en su diccionario y encuentra que "es un bicho raro", para acabar definiéndolo como "un dolor de muelas".
Lo cierto es que hasta sus propios compañeros defensas, como Dani Alves, padecen el ímpetu de Suárez: "Es un tocacojones", dice directamente el brasileño.
Jorge Valdano, exjugador y exentrenador y ahora escritor y comentarista, también amplió el diccionario de apodos para el número 9 del Barça: "Es un salvaje".
El goleador que perseguía Pep
Suárez, en realidad, es hoy en día el máximo goleador del Barça. Lleva 45 goles en 45 partidos en esta temporada, y contra el Atlético de Madrid apareció en el momento preciso. Cuando más lo necesitaba el equipo. Fue ese goleador que a lo mejor habría estado en el banquillo 60 minutos y que sólo hubiera saltado al campo si el equipo urgía de sus servicios. Ese hombre gol que Pep Guardiola creyó encontrar cuando fichó a Zlatan Ibrahimovic, o el que Johan Cruyff halló en Romário para el dream team.
Suárez estuvo y está en el campo desde el minuto inicial en casi todas las alineaciones porque para Luis Enrique es un fijo. Él no es carne de banquillo: "Suárez merece comida aparte. Contra el Madrid estuvo mal. Frente al Atlético de Madrid estaba inédito, incluso hasta torpe. Pero es un animal al que no le perturba el no aparecer en el partido. Él sabe que llegará su oportunidad y entiende lo que tiene qué hacer mientras ese momento llega", razona Robinson.
Archibald: "Es un lujo y una necesidad"
Steve Archibald, exjugador del Barça y del Espanyol y un goleador nato de los años ochenta-noventa, se niega a comparar a Suárez con los artilleros de su época: "Todo es muy distinto, pero sobre todo la forma de jugar al fútbol, por eso no quiero compararlo con nadie. El fútbol es lo diferente. Suárez es un gran goleador, y es un goleador nato. Un lujo y una necesidad para el Barça, porque es un gran compañero para Messi y Neymar. Y todos sabemos que, sin goles, no hay títulos", explica el escocés que reside en Barcelona.
Un goleador solidario con sombras
Michael Robinson no elude la comparación de Suárez con Ibrahimovic. "Ibra es protagonista. No es un actor secundario. Suárez es un dolor de muelas para las defensas, que gasta sus energías de una forma muy generosa. Suárez es imprescindible porque asume un rol de extra, de actor secundario, que acaba marcando muchos goles, pero que para mí lo mejor que tiene es su solidaridad con sus compañeros".
Elogiado por la prensa catalana en general, Suárez fue duramente criticado por los medios madrileños, que opinan que el uruguayo debió ser expulsado contra el Atlético antes de marcar el segundo gol, por propinar una patada a Juanfran y un manotazo a Filipe Luis: "A mí no me gustan esas sombras que muestra Suárez en algunos partidos. Sigue teniendo esas cosas que alguien tendría que pulirle", dice Robinson en relación al carácter a veces indisciplinado de Suárez.