Álvaro Morata protagonizó uno de los movimientos más inesperados del verano. El delantero abandonó un Como clasificado para la Champions y fichó por el Leganés, que compite en Segunda División. El antiguo capitán de España eligió Butarque para afrontar un reto personal muy diferente. Esa decisión también aleja su posible regreso a la selección.
Morata debutó frente a Las Palmas en un encuentro que terminó sin goles. El atacante no marcó, pero mostró recursos para resultar diferencial en la categoría. Su llegada ha cambiado el ánimo del club y de la afición. El Leganés sueña con ascender después de haber rozado una caída al fútbol no profesional. Morata comparte ahora esa ambición.
Álvaro Morata, nuevo líder en el Leganés
El delantero reconoció en El Larguero que rechazó una propuesta de un club que disputa competición europea. El jugador podía seguir buscando goles en la élite. Sin embargo, prefirió perseguir una historia con mayor significado emocional. Morata considera que ascender con el Leganés sí podría cambiar su vida. El futbolista vuelve a disfrutar después de varios años complicados.
Ese paso a Segunda tiene consecuencias deportivas. Morata levantó la Eurocopa como capitán hace dos veranos, pero Luis de la Fuente ya no lo convocó para el Mundial. El seleccionador habló directamente con él antes de publicar la lista. De la Fuente llamó al delantero para comunicarle que no formaría parte del equipo. Morata agradeció el gesto y aceptó la decisión.
El atacante todavía conservaba una pequeña esperanza. También pensaba que podía ayudar a crear un buen ambiente dentro del vestuario. Aun así, entendió que su presencia habría generado ruido alrededor del grupo. Morata admitió que para el seleccionador resultaba más sencillo afrontar el torneo sin él. El jugador prefirió apoyar desde fuera y alegrarse por sus antiguos compañeros.
La etapa de Morata en la Roja ha llegado a su fin
La competencia complica todavía más cualquier regreso. Oyarzabal y Ferran mantienen un nivel elevado. Borja también merecía la oportunidad, según el propio Morata. Por detrás aparecen Espí, Gonzalo, Chupe, Arnau y Samu. España atraviesa un momento extraordinario en la posición de delantero centro.
Morata no ha cerrado públicamente la puerta. El delantero afirma que le gustaría volver, pero también reconoce que actualmente parece una locura. Jugar en Segunda reduce su escaparate frente a futbolistas que compiten en la élite. De la Fuente no ha anunciado que jamás volverá a convocarlo, aunque todos los indicios apuntan hacia un final de etapa. El seleccionador prioriza el rendimiento, la competencia y las necesidades del grupo. Y Morata no encaja en esa ecuación.
