Luis de la Fuente sabe que tiene una tarea pendiente con Martín Zubimendi. España ganó el Mundial con Rodri como dueño del mediocentro, pero el torneo dejó al jugador del Arsenal incómodo. Llegó como alternativa natural al futbolista del Manchester City y terminó teniendo apenas 21 minutos, todos en la final ante Argentina. Ahora el seleccionador quiere reconstruir una relación tocada por esa falta de protagonismo.
La decisión tiene una explicación más que clara. Rodri recuperó su mejor versión durante el campeonato, sostuvo al equipo en los momentos más delicados y acabó convirtiéndose en una de las grandes figuras del título. De la Fuente apenas encontró espacios para repartir minutos en esa posición. Sin embargo, el problema aparece mirando al futuro, ya que Rodri tiene 30 años y España necesita preparar desde ya a quien pueda asumir su sitio cuando llegue el relevo.
Zubimendi sigue siendo el heredero de Rodri
Zubimendi sigue siendo el elegido. Su lectura táctica, su capacidad para jugar a uno o dos toques y su facilidad para ordenar al equipo desde la base encajan perfectamente con el modelo de la selección. Además, su salto al Arsenal le ha permitido competir en un contexto de máxima exigencia. De la Fuente no quiere que el Mundial deje una cicatriz que termine alejándolo del grupo.
El seleccionador pretende hablar con él y devolverle importancia desde las próximas convocatorias. No se trata de quitar a Rodri antes de tiempo, sino de construir una transición. España necesita que ambos puedan convivir, alternarse e incluso compartir minutos según el rival. Para eso, Zubimendi debe volver a sentirse importante y recuperar la confianza que tenía antes del torneo.
El Mundial dejó a Zubimendi tocado
El Mundial dejó una sensación difícil de gestionar para el centrocampista. Estuvo disponible durante prácticamente toda la competición, pero vio desde el banquillo cómo Rodri acumulaba minutos y responsabilidad sin descanso. Incluso otros centrocampistas como Fabián Ruiz, Mikel Merino o Dani Olmo tuvieron más participación. Entrar únicamente en la final fue un premio tardío para un futbolista que esperaba tener un papel mucho mayor.
De la Fuente sabe que no puede permitirse perderlo. Rodri sigue siendo el presente, pero Zubimendi representa buena parte del futuro de la selección en esa posición. La prioridad es recuperar la confianza del jugador, integrarlo de nuevo en la rotación y demostrarle que el Mundial no define su jerarquía. España levantó la Copa con Rodri, pero para seguir compitiendo cuando él ya no pueda sostenerlo todo, necesitará que Zubimendi vuelva a sentirse imprescindible.
