La selección española empieza a perfilar su hoja de ruta de cara al Mundial y Luis de la Fuente no quiere distracciones en ninguno de sus jugadores ni antes ni durante la cita mundialista. En este sentido, e técnico ha trasladado un mensaje claro a Rodri en un momento clave de la temporada, ya que el foco debe estar exclusivamente en el rendimiento deportivo y no en lo demás.
El centrocampista atraviesa una etapa marcada por las negociaciones sobre su futuro, una situación que no pasa desapercibida dentro del entorno de la selección. Y en un contexto donde cada detalle cuenta, el seleccionador no quiere que nada interfiera en el nivel competitivo del equipo. Menos en el de un jugador tan importante como lo es Rodri.
Zubimendi aprieta y el puesto ya no está asegurado
La realidad es que la competencia ha subido mucho en los últimos meses. Martín Zubimendi está firmando un rendimiento muy sólido en el Arsenal y se ha convertido en una alternativa más que interesante y válida en la posición de pivote. Su regularidad y su lectura del juego han convencido al cuerpo técnico, que sabe que si no está Rodri, el pivote queda más que bien cubierto.
De este modo, el escenario cambia para Rodri. Ya no se trata de un jugador indiscutible en el once. Ahora debe demostrar, partido a partido, que sigue siendo la mejor opción para liderar el centro del campo de España. El mensaje de De la Fuente es muy duro. Si el jugador no está plenamente centrado en lo que ocurre dentro del terreno de juego, puede perder protagonismo en el que debe ser su gran Mundial.
El aviso antes del Mundial
La realidad es que el seleccionador quiere evitar cualquier tipo de distracción en la fase previa al Mundial. Las negociaciones, los rumores y las decisiones sobre el futuro pueden generar ruido, y en este punto de la temporada eso no tiene cabida. Por eso, el aviso a Rodri es claro. Debe priorizar su rendimiento y dejar en un segundo plano todo lo que tenga que ver con su situación contractual con el City o el Real Madrid. Solo así podrá mantener su rol dentro del equipo.
Además, el crecimiento de otros jugadores obliga a mantener un nivel máximo constante. No hay margen para relajaciones ni para bajadas de intensidad. Así pues, Luis de la Fuente marca territorio antes de la gran cita. Rodri sigue siendo una pieza clave, pero su titularidad ya no está garantizada si no responde sobre el campo.
