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Luis de la Fuente terminó el Mundial celebrando el título de España, pero también tuvo que reconocer una decisión difícil de justificar. Y es que, Eric Garcia disputó sus primeros minutos del torneo en la final contra Argentina, cuando entró en la prórroga para sostener una defensa sometida a máxima presión. El central catalán respondió con personalidad, contundencia y una lectura impecable del juego.

Hasta ese momento, Eric había vivido todo el campeonato desde el banquillo. De la Fuente confió en Pau Cubarsí y Aymeric Laporte como pareja intocable, mientras otros defensas también aparecieron antes que él. La situación resultaba especialmente llamativa porque el jugador había sido uno de los mejores del Barça durante la temporada y llegaba al Mundial en plena madurez. Ni siquiera había participado en los encuentros resueltos con comodidad, algo que aumentó la sensación de agravio interno.

Eric respondió cuando más quemaba el partido

Su entrada se produjo en el escenario más complicado posible. España defendía una ventaja mínima, Argentina buscaba el empate con balones directos y cada duelo podía decidir el título. Eric no necesitó tiempo para tocar tierra en Nueva York. Ganó disputas, sostuvo la línea defensiva y mostró serenidad con el balón cuando el equipo necesitaba respirar lejos de su propia área.

Eric Garcia España selección española / Foto: Europa Press

La actuación dejó en evidencia que podía haber tenido espacio mucho antes. No reclamó públicamente, mantuvo una actitud profesional durante todo el torneo y aprovechó la única oportunidad que recibió. Precisamente por eso, De la Fuente terminó por entender que no había sido justo con él con la obligación de pedirle disculpas por haberlo mantenido apartado durante prácticamente todo el Mundial.

Una disculpa que llega después del título

El seleccionador entendió que Eric había aceptado una situación difícil sin generar problemas internos. Otros futbolistas habrían mostrado malestar, pero el central continuó entrenando al máximo y apoyando al grupo. Su respuesta en la final confirmó que estaba preparado para competir y que su ausencia no respondía a una falta de nivel, sino a una decisión técnica muy discutible.

Eric regresa ahora al Barça con una medalla de campeón y una sensación contradictoria. Participó únicamente cuando el torneo estaba a punto de terminar, pero sus minutos fueron suficientes para demostrar que merecía más. De la Fuente levantó la copa, aunque también tuvo que admitir su error. La disculpa no devuelve al defensa las oportunidades perdidas, pero reconoce que su comportamiento y su rendimiento estuvieron muy por encima del trato recibido.