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Luis de la Fuente mantiene abiertas las puertas de la selección a Gavi y Nico Williams pese a las dudas que existen alrededor de ambos. El seleccionador sabe que, por rendimiento, hay otros futbolistas apretando con fuerza, pero también es consciente del peso que Lamine Yamal tiene dentro del grupo y de la relación especialmente cercana que mantiene con los dos.

La situación recuerda, en parte, a lo que está ocurriendo en el Barça con Hansi Flick. Lamine no ha llevado bien que varios de sus amigos más cercanos estén en la rampa de salida y De la Fuente no quiere generar un conflicto parecido dentro de la selección. Por eso, aunque Gavi y Nico ya no tengan el puesto tan asegurado como antes, siguen contando con un margen importante.

Gavi y Nico no tienen la convocatoria garantizada

En el caso de Gavi, la competencia en el centro del campo ha aumentado mucho. Fermín López y Alberto Moleiro vienen ofreciendo argumentos para ganar protagonismo y De la Fuente sabe que no puede mantener jerarquías únicamente por lo que ocurrió en el pasado. El centrocampista del Barça necesita recuperar su mejor versión para seguir siendo indiscutible.

Gavi amb la selecció espanyola Instagram

Con Nico ocurre algo similar. Yeremay Hernández está creciendo con fuerza y amenaza directamente su espacio en el extremo izquierdo. El seleccionador quiere jugadores desequilibrantes y en plena confianza, de modo que el futbolista debe responder si quiere conservar una plaza que durante mucho tiempo parecía intocable.

Lamine también pesa en la gestión del vestuario

La diferencia es que Gavi y Nico no son dos jugadores más para Lamine. Ambos forman parte de su círculo de confianza y De la Fuente sabe que romper de golpe ese núcleo puede afectar al ambiente alrededor de la gran estrella de España. No significa que Lamine elija las convocatorias, pero su bienestar también entra dentro de la gestión del grupo. Por eso, el seleccionador prefiere agotar todas las oportunidades antes de cerrarles definitivamente la puerta. Quiere que recuperen nivel y que su presencia pueda justificarse deportivamente, evitando que la decisión parezca basada únicamente en relaciones personales.

De la Fuente tiene un equilibrio complicado por delante. La meritocracia obliga a premiar a quienes llegan mejor, pero la gestión de un vestuario también exige cuidar vínculos importantes. Gavi y Nico siguen teniendo crédito, aunque cada vez menos. Y mientras Lamine Yamal continúe considerándolos dos de sus grandes apoyos, será mucho más difícil que desaparezcan de las listas de España de un día para otro.