La planificación de la Selección Española de Fútbol para el Mundial de Fútbol de 2026 ya ha comenzado a tomar forma de verdad. El seleccionador Luis de la Fuente ha empezado a trabajar en la estructura de la futura convocatoria definitiva y, según fuentes cercanas al entorno del equipo, ha mantenido conversaciones con dos de los futbolistas más influyentes del grupo para idear una primera base.

Se trata de Lamine Yamal, considerado una de las grandes estrellas del nuevo proyecto, y Dani Carvajal, uno de los capitanes del vestuario. Ambos conforman el núcleo duro de la selección española y son, por tanto, dos piezas que deben estar a gusto con lo que se decida en el entorno de la Roja.

Un bloque que mantendrá la base reciente

Las conversaciones no se han centrado en nombres concretos que vayan a entrar o salir de la convocatoria, pero sí en la filosofía que debe seguir el equipo de cara al Mundial. La idea compartida entre seleccionador y líderes del vestuario es mantener la base que ha funcionado en los últimos torneos. El plan pasa por conservar un bloque muy similar al que ha participado en las últimas convocatorias y en la Eurocopa 2024, con cambios mínimos.

Lamine Yamal i De la Fuente

La intención es preservar la química del grupo y el estilo de juego que el equipo ha desarrollado en los últimos años. Desde dentro del vestuario consideran que la continuidad puede ser una de las claves para competir al máximo nivel en el torneo. Y ahí parece que Lamine y Carvajal estarían de acuerdo, aunque co algunos cambios inevitables.

Liderazgo compartido dentro del equipo

Luis de la Fuente también quiere reforzar el papel de los líderes del vestuario en la construcción del equipo. En ese sentido, la presencia de Carvajal como capitán y la creciente influencia de Lamine Yamal como estrella representan dos generaciones distintas que comparten protagonismo por razones muy diferentes. Carvajal aporta experiencia, conocimiento de los grandes torneos y autoridad dentro del grupo. Por su parte, Lamine se ha convertido en la estrella que le faltaba a este grupo para ser aspirante a todo.

El seleccionador entiende que implicar a estos jugadores en la construcción del grupo ayuda a fortalecer el vestuario y a consolidar una identidad colectiva. A más de un año del Mundial, la lista definitiva todavía está lejos de cerrarse. Sin embargo, el mensaje es el de mantener la base del equipo que ya ha competido en los últimos torneos y construir sobre ese bloque para llegar al Mundial de 2026 con una selección consolidada y competitiva.