La planificación de España para el próximo Mundial ya está en marcha, y una de las decisiones que más debate puede generar afecta directamente a uno de sus jugadores clave. En este sentido, Luis de la Fuente está valorando un escenario inesperado: que Pedri no sea titular en los primeros partidos del torneo.
El centrocampista llega con una carga importante de minutos tras la temporada con el Barça, y el cuerpo técnico no quiere asumir riesgos innecesarios. La prioridad no es solo competir desde el inicio, sino llegar en las mejores condiciones posibles al tramo decisivo.
Un plan pensado para dosificar esfuerzos
La idea que se estudia es clara. En los primeros partidos de la fase de grupos, donde España afronta rivales a priori más accesibles, Pedri podría comenzar desde el banquillo. No sería el único caso, ya que el planteamiento incluiría también a otros jugadores importantes como Lamine Yamal.
El objetivo es dosificar minutos y evitar una sobrecarga que pueda pasar factura más adelante. De la Fuente quiere que sus piezas clave lleguen frescas a los momentos donde realmente se decide el torneo. Este tipo de gestión no es nueva en competiciones largas. Los seleccionadores suelen priorizar el estado físico en fases finales, incluso si eso implica asumir ciertos riesgos en el inicio.
Uruguay marca el punto de inflexión
Dentro de ese plan, hay una fecha marcada en rojo. El último partido de la fase de grupos, que podría ser clave ante Uruguay, aparece como el momento en el que Pedri ya tendría un papel protagonista desde el inicio. Para entonces, la intención es que el jugador esté en plenitud física y pueda marcar diferencias en un contexto de mayor exigencia. Es ahí donde España quiere mostrar su mejor versión.
La realidad es que la decisión no será sencilla. Dejar en el banquillo a uno de los futbolistas más determinantes siempre genera debate, pero el contexto obliga a pensar en el largo plazo. Así pues, España prepara el Mundial con la estrategia de gestionar los esfuerzos desde el primer día. Pedri es una pieza clave, pero precisamente por eso, el plan pasa por protegerlo. El torneo es largo, y llegar bien al final puede marcar la diferencia.
