En el Barça ya empiezan a moverse piezas que todavía no están sobre el tablero, pero que en los despachos se observan con atención. Hansi Flick vive un momento de estabilidad total, nadie discute su trabajo y el proyecto camina con paso firme en su segunda temporada. Sin embargo, en el fútbol de élite nadie piensa solo en el presente. Y en ese horizonte aparece un nombre que conoce la casa como pocos. Ese no es otro que Luis Enrique.
El actual técnico del PSG tiene muy claro que su etapa en París no será larga. Pese a que el club francés está dispuesto a ofrecerle una renovación millonaria y un proyecto a varios años vista, el asturiano no se plantea continuar más allá del corto plazo. No es una cuestión económica, sino de ambición por encontrar retos nuevos. Luis Enrique quiere otro reto mayúsculo y ese reto apunta directamente al Camp Nou.
El PSG no logra atarlo y el Barça aparece en el horizonte
Luis Enrique siente que el proyecto del PSG está llegando a su techo y se siente demasiado cómodo para su gusto. El técnico quiere volver a un entorno donde el fútbol tenga un peso mayor y donde el día a día no dependa únicamente de resultados europeos. Ahí es donde el Barça encaja como un guante. En el club saben que Flick es un entrenador de ciclos cortos e intensos. Nadie duda de que pueda seguir más allá de 2027, pero también se asume que ese puede ser un punto natural de cierre si el desgaste aparece. Y Luis Enrique observa ese calendario con atención.

El asturiano nunca ha ocultado que su etapa como entrenador del Barça fue la más especial de su carrera. Ganó y se marchó en el momento más alto, algo poco habitual. Ahora, cree que podría encajar en una segunda etapa muy diferente, adaptada a una nueva generación y sin tener que gestionar esa MSN que tanto marcó su etapa culé.
Un regreso con contexto distinto y menos urgencias
A diferencia de su primera etapa, Luis Enrique no aspira a llegar en medio del caos ni como salvador. Su idea sería aterrizar con un proyecto asentado, con jóvenes consolidados y visión de éxto. Flick podría dejar ese escenario preparado, algo que en el Barça valoran muy positivamente.
En el Barça saben que Luis Enrique estaría dispuesto a escuchar si el momento llega. No hay prisas, pero sí una idea clara en la cabeza del técnico. De aquí a 2027 pueden pasar muchas cosas. Flick puede alargar su ciclo, el PSG puede intentar retener a su entrenador. Pero Luis Enrique ya ha marcado su objetivo. Y esta vez, el regreso al Barça no sería nostalgia, sino una decisión tomada.