El Barça visita este domingo, con cierta urgencia, uno de los peores escenarios de la Liga: Anoeta. La Real Sociedad ya calienta en un estadio que se le atraganta a los blaugrana (no ganan desde 2007), especialmente a su entrenador, Luis Enrique Martínez. El Barça empezará el partido de San Sebastián conociendo el resultado del líder Real Madrid, un añadido más a la presión que tendrá que aguantar y superar el equipo si quiere llegar al Clásico del Camp Nou sin perder de vista a los blancos.

Tres visitas, tres derrotas

El balance de Luis Enrique entrenador en Anoeta no puede ser peor. El asturiano no ha conseguido sumar ni un punto en sus tres visitas (una con el Celta y dos con el Barça).

  • Real Sociedad 4-3 Celta (23/11/2013)

En el debut de Luis Enrique en Anoeta, el Celta desperdició una renta de dos goles de ventaja (1-3) para acabar entregando la toalla en un partido loco. Un póquer de Carlos Vela y la expulsión de Andreu Fontás fueron determinantes. Los gallegos acabaron la temporada octavos, a pesar de coquetear durante buena parte de la temporada con posiciones europeas.

  • Real Sociedad 1-0 Barça (04/01/2015)

Primera visita como entrenador del Barça. Con el tiempo, el recuerdo del partido se ha visto como el punto de inflexión para conseguir el segundo Triplete pero la realidad es que el técnico tocó fondo después de la derrota. Con una alineación sin Leo Messi ni Neymar Jr, los dos en el banquillo después del parón navideño, los blaugrana cayeron sin oponer resistencia. El gol en propia portería de Jordi Alba hizo justicia con una Real muy superior.

  • Real Sociedad 1-0 Barça (09/04/2016)

El Barça tenía la Liga en el bolsillo pero una serie de inoportunos traspiés le obligaron a lucharla hasta la última jornada. Luis Enrique, con la lección bien aprendida, no hizo rotaciones en la delantera. Sin embargo, la Real Sociedad, ya dirigida por un viejo conocido de la afición culé como es Eusebio Sacristán, volvió a tocar la tecla para desactivar un Barça sin acierto. A pesar de dominar la posesión, los txuri-urdin aprovecharon un gol de cabeza de Mikel Oyarzábal para encerrarse y mantener la ventaja hasta el pitido final.