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Luis Enrique ha vuelto a mirar hacia el Barça para reforzar el centro del campo del PSG. El técnico asturiano conoce perfectamente a Gavi desde su etapa en la selección española y considera que su intensidad, presión y agresividad competitiva encajarían de inmediato en París. Por eso, al conocer que una oferta cercana a los 40 millones podría abrir la puerta, ha sondeado la posibilidad de hablar directamente con el jugador.

La operación depende primero de convencer a Gavi. El centrocampista nunca ha escondido su identificación con el Barça y su prioridad sigue siendo triunfar de azulgrana. Sin embargo, Luis Enrique quiere explicarle personalmente el papel que tendría en el PSG, donde podría recuperar protagonismo, disputar todos los grandes títulos y convertirse en una pieza central de un equipo construido alrededor de futbolistas jóvenes y técnicamente agresivos.

Luis Enrique cree que puede convencerlo

El entrenador mantiene un recuerdo excelente de Gavi. Fue uno de los técnicos que más confió en él cuando apenas había irrumpido en la élite y sabe qué teclas tocar para seducirlo. Su idea es ofrecerle continuidad, responsabilidad y libertad para presionar, llegar al área y jugar con una intensidad que encaja perfectamente con el modelo parisino.

Pablo Gavi Barca

El PSG también considera atractiva la cifra. Pagar 40 millones por un internacional español de su edad y recorrido sería una oportunidad difícil de ignorar. En París entienden que el Barça puede necesitar ventas para equilibrar su plantilla y que la competencia en el centro del campo, reforzada con nuevas incorporaciones, podría generar dudas si Gavi no recupera una condición indiscutible.

El Barça no quiere venderlo

En el Barça la postura inicial es completamente distinta. Flick aprecia su carácter, su capacidad para cambiar el ritmo de los partidos y la presión que ejerce cuando entra. El club tampoco contempla desprenderse fácilmente de un jugador formado en La Masia y con un vínculo emocional enorme con la afición. Los 40 millones solo entrarían en escena si el futbolista pidiera salir.

Ahí está la clave de toda la operación. Luis Enrique sabe que no puede empezar negociando con el Barça, de modo que primero debe conseguir que Gavi imagine su futuro en París. Si logra que el centrocampista cambie de postura, el PSG presentará una propuesta inmediata. Si Gavi insiste en quedarse, no habrá caso. El técnico asturiano quiere llamar porque cree que su relación puede marcar diferencias. Por 40 millones, París ve una oportunidad; el Barça, una amenaza que solo se activará si Gavi decide escuchar seriamente.