Lamine Yamal ha sido decisivo en una de las decisiones internas más delicadas del Barça de cara al futuro inmediato. En los despachos del club se daba casi por hecha la salida de uno de los jóvenes con mayor proyección de la plantilla, pero la postura del extremo ha cambiado el guion cuando todo parecía encaminado hacia una despedida forzada por el propio futbolista.

El nombre en cuestión es el de Roony Bardghji, un futbolista que había empezado a asumir que su etapa en el primer equipo sería corta y poco recordada. La falta de minutos y la competencia en su posición le habían llevado a plantear una salida, convencido de que necesitaba continuidad para seguir creciendo y convertirse en el gran jugador que se presupone que será.

Una petición directa al club de Lamine Yamal

Sin embargo, Lamine Yamal ha intervenido de forma directa. El joven crack culé considera que Bardghji es un recambio ideal para él y así se lo ha trasladado al club. En su cabeza, el sueco permite cubrir el extremo derecho con garantías cuando él necesita descanso, pero también ofrece una alternativa válida para ocupar la mediapunta en determinados partidos. Algo que le gusta mucho hacer.

Roony Bardghji
Roony Bardghji

Lamine entiende es fundamental poder repartir esfuerzos. Contar con un perfil como el de Bardghji le permite bajar revoluciones en algunos tramos sin que el equipo pierda calidad ni desequilibrio por banda, algo que valora especialmente de cara a los momentos decisivos de la temporada, a los que no quiere llegar desfondado.

El mismo motivo para quedarse y para querer salir

La paradoja es hasta graciosa. Roony Bardghji quería salir precisamente porque Lamine Yamal ocupa su misma zona del campo y concentra la mayoría de minutos importantes. El sueco sabía que, con Lamine sano, su espacio iba a ser mínimo y eso le empujó a pedir una salida en busca de protagonismo. Pero la lectura de Lamine ha sido distinta. Para él, tener a Bardghji cerca es una ventaja. Considera que su continuidad fortalece la plantilla y permite gestionar mejor los esfuerzos en una temporada larga.

Así pues, el futuro inmediato Bardghji da un giro inesperado. Se queda por petición expresa de Lamine Yamal, el mismo jugador que, sin quererlo, había provocado sus dudas. En el Barça saben que retener talento joven siempre es una apuesta de riesgo, pero también que contar con el respaldo del referente ofensivo puede marcar la diferencia.