José Mourinho empieza a tomar decisiones duras en el centro del campo del Real Madrid y uno de los nombres señalados es Eduardo Camavinga. Según apuntan en Francia, el centrocampista podría convertirse en una de las ventas ordenadas por el técnico portugués durante este mercado de verano. Mourinho considera que, si el club no logra cerrar una salida importante de Tchouaméni o Fede Valverde, al menos debería abrir la puerta a Camavinga.
Y es que el técnico no ve al francés como una pieza imprescindible en la plantilla que quiere construir. Camavinga aporta físico, recorrido, energía y capacidad para abarcar muchos metros, pero Mourinho entiende que el Real Madrid ya tiene demasiados perfiles de ese tipo. Para el portugués, el equipo no necesita acumular más potencia, sino sumar futbolistas con más pausa, calidad con balón y capacidad para ordenar el juego.
Camavinga pierde sitio en el nuevo plan
La realidad es que Camavinga siempre ha sido un jugador muy valorado por su gran despliegue físico y su margen de crecimiento, pero su encaje en el plan de los blancos empieza a generar dudas. En una plantilla donde ya hay centrocampistas físicos, intensos y con mucho recorrido, Mourinho cree que el francés puede quedar en una posición muy delicada y sin minutos.
De este modo, su salida aparece como una opción lógica si el Real Madrid necesita hacer caja y liberar espacio en materia salarial. No sería una venta por falta de nivel, sino por construcción de plantilla. Mourinho quiere perfiles más concretos y considera que Camavinga no es exactamente lo que necesita para darle un salto de calidad al centro del campo. Además, el francés tiene mercado. Su edad, su experiencia y su cartel internacional pueden permitir al club obtener una cantidad importante.
El amigo de Mbappé, en la rampa de salida
El caso tiene también un componente delicado dentro del vestuario. Camavinga mantiene una relación muy cercana con Kylian Mbappé, pero Mourinho no quiere que las amistades condicionen la planificación deportiva. Si el jugador no encaja en el modelo que busca, debe salir como cualquier otro. El técnico portugués quiere un Real Madrid más equilibrado, con menos acumulación de músculo y más claridad en la circulación. Por eso insiste en que, si no se mueven Tchouaméni o Valverde, Camavinga debe ser el sacrificado.
Así pues, Mourinho ya ha puesto una condición encima de la mesa. El Real Madrid necesita ordenar su medular y una venta importante puede ser inevitable. Camavinga, el amigo de Mbappé, aparece como el nombre más expuesto si los otros pesos pesados no abandonan el club este verano.
