Ilaix Moriba fue una de las noticias positivas que dejó la pasada temporada del Barça. Tuvo una irrupción importante, y acabó siendo titular con Ronald Koeman, que le hizo debutar en el primer equipo, y le dio la confianza que necesitaba. Estuvo eclipsado por Pedri González, pero el mediocentro nacido en 2003, que todavía está en edad juvenil, también recibió múltiples elogios. Porque demostró tener una madurez y una personalidad increíbles.
Su increíble fuerza física, y su buena calidad técnica, dio un perfil diferente al centro del campo, pues era un tipo de jugador que no tenían en la plantilla. Y poco tardó en comenzar a ser vinculado con grandes clubes, que querían aprovecharse del hecho de que quedara libre en 12 meses. Joan Laporta se mostró confiado, y no tenía ninguna duda de que el hispano-guineano iba a acabar renovando con el club de su vida, al que ingresó siendo un niño, procedente del Espanyol.

Ilaix Moriba/ Agencia
Pero se quedó sorprendido al escuchar las increíbles demandas económicas de Ilaix y de su agente. Pedían un sueldo desorbitado para un chaval tan joven, y que solo había disputado una decena de choques en la élite. Desde el Camp Nou no podían pagarle lo que solicitaba, y mucho menos, viendo la crisis que atraviesan. Por esa razón, no quedó de otro remedio que traspasarle, para evitar que se marchara gratis. Y estuvo negociando con Manchester City, Liverpool, e incluso, con el Real Madrid.
Al final, Moriba recaló en el RB Leipzig, marchándose por la puerta de atrás del Barça, y siendo muy criticado. En la Bundesliga, esperaba poder seguir con su formación, en un conjunto donde podría disputar la Champions League, y en el que veía muchas posibilidades de ser titular. Su ejemplo a seguir era Dani Olmo, otro ex de La Masía que ahora está plenamente consolidado, y es una de las grandes estrellas que hay en el Red Bull Arena.

Dani Olmo/ Europa Press
No obstante, las cosas no le están yendo como se esperaba al africano. No se ha aclimatado bien a Alemania, siendo el idioma una barrera muy importante, y no ha jugado prácticamente nada. 100 minutos divididos en seis partidos es el balance del internacional con ‘la Roja’ en categorías inferiores. Por ese motivo, quiere marcharse, y puede irse en el mercado invernal.
Ilaix pide perdón a Laporta
A nivel colectivo, las cosas tampoco le están yendo bien al Leipzig, que está obteniendo unos resultados muy irregulares, y está muy lejos de las expectativas. Eso le costó el trabajo a Jesse Marsch, que fue despedido, para nombrar a Domenico Tedesco, con el que casi no ha habido mejoría.
Tampoco ha notado el cambio Ilaix, que sigue siendo suplente habitual. Le dejarán irse sin problemas, y uno de los equipos a los que ha sido ofrecido es al Barça. Una opción rechazada por Laporta de manera instantánea.
No quiere saber nada de Moriba, al que considera un ‘traidor’.