Nico Williams ha dejado de tener garantizado el sitio en la selección española. Luis de la Fuente lo considera un futbolista diferencial, con velocidad, desborde y capacidad para romper partidos con una sola arrancada, pero también entiende que el talento no puede estar por encima del compromiso colectivo. En el cuerpo técnico creen que el extremo debe trabajar más, corregir ciertas actitudes y volver a centrarse si quiere conservar el papel que parecía destinado a tener.
La situación se ha complicado todavía más por el buen nivel de Ferran Torres. El atacante está rindiendo muy bien en la banda izquierda y se ha convertido en una amenaza real para la titularidad de Nico. De la Fuente valora su disciplina, su lectura del juego y su capacidad para interpretar lo que necesita el equipo en cada momento. Eso ha cambiado el escenario.
Ferran aprieta para jugar en la izquierda
Y es que Ferran no solo compite por minutos, sino por jerarquía. Su rendimiento ha dejado claro que España tiene una alternativa fiable en esa posición. Es un jugador menos explosivo que Nico, pero más ordenado, más constante y con una actitud que encaja muy bien en lo que pide el seleccionador.
Por eso, De la Fuente ya ha lanzado un aviso serio. Si Nico no se centra, no mejora su trabajo sin balón y no corrige esas desconexiones que preocupan al cuerpo técnico, puede quedarse fuera del once. La amenaza no es menor, porque el extremo partía como uno de los nombres llamados a ser titulares.
Un aviso drástico que afecta a Nico
La realidad es que el seleccionador no quiere problemas de actitud ni de implicación dentro del grupo. España ha crecido desde el compromiso, la presión, la solidaridad y el esfuerzo compartido. En ese contexto, cualquier futbolista que no cumpla con esas exigencias corre el riesgo de perder peso, por mucho talento que tenga.
Así pues, Nico Williams ya sabe que su titularidad está en peligro. Ferran Torres ha apretado para ser muy importante, De la Fuente no piensa regalar minutos a nadie y la decisión puede ser drástica si el extremo no cambia. El mensaje es claro, ya que, o trabaja más y mejor, o dejará de ser indiscutible con España.
