El PSC se ha quedado solo defendiendo al Govern de Salvador Illa este miércoles en el Parlament. Todos los grupos, excepto el socialista, han aprovechado la preceptiva comparecencia del president, Salvador Illa, con motivo del relevo en el departamento de Drets Socials, para leer la cartilla al ejecutivo. Illa ha asegurado que el relevo de Mònica Martínez Bravo por Raúl Moreno es un cambio de conseller pero no un cambio de políticas. Y esto ha sido precisamente lo que han criticado los grupos, que han coincidido en considerar "insuficiente" la remodelación, ante un Govern que consideran paralizado y sin rumbo, y han criticado la forma en que se ha llevado a cabo. Las respuestas no han gustado al president que, aunque no lo tenía previsto, ha pedido la palabra para replicar. Ha reprochado las formas y el contenido de los grupos y les ha aconsejado que ahorren los consejos. "A mí no me marca el paso nadie", ha reprochado.
En la primera intervención, Illa había asegurado que el relevo, que se anunció el lunes por sorpresa, se ha hecho siguiendo los criterios de competencia personal, integridad y trayectoria; la pluralidad —de género, territorial y de familias políticas—; el sentido de equipo; la estabilidad; y la paciencia y persistencia para conseguir resultados. Antes de acabar ha hecho un repaso del trabajo hecho en el departamento y el trabajo que queda por hacer, y ha celebrado que el Govern se prepara para asumir las competencias de inmigración, a propuesta de Junts.
Incapacidad y mala gestión
No obstante, las explicaciones no han satisfecho a los grupos. En nombre de Junts, Mònica Sales ha criticado que Illa ha perdido una oportunidad para "afrontar la crisis que tiene en su gobierno", ya que, a su parecer, "el problema es el rumbo que lleva errado, la incapacidad y mala gestión". Ha señalado a cinco consellers concretos de los cuales ha destacado la mala gestión, Presidència, Albert Dalmau; Economia, Alícia Romero, Interior, Núria Parlón; Territori, Sílvia Paneque, y Educació, Esther Niubó; y ha reprochado que el nuevo titular de Drets, era mano derecha de la hasta ahora consellera y, por lo tanto, es corresponsable de la mala gestión de este departamento. "El problema es el conjunto de este gobierno", ha denunciado Sales, que ha diagnosticado que el Govern no va y el president lo sabe.
Desde ERC Josep Maria Jové ha reprochado que el cambio se ha hecho por decisión de la consellera, que ni siquiera se ha despedido del Parlament. "Ahora que tiene presupuestos, habríamos esperado una acción más decidida y contundente corrigiendo las carencias y errores de su gobierno, que los hay y muchos", ha apuntado, para argumentar que esperaba una "remodelación más profunda del ejecutivo, acompañada de cambios profundos en las políticas" además de recordar que el Parlament ha reclamado el cese de tres conselleras. La conclusión de ERC es que hace falta una crisis de Govern porque este no funciona, "es un gobierno sin alma y sin ambición nacional o social, sin liderazgo y más preocupado de defender a sus compañeros del PSOE antes que a los catalanes".
La explicación sobre el relevo de Martínez Bravo tampoco ha contentado a la portavoz del PP, Lorena Roldán, que ha reprochado el escándalo en la DGAIA y el funcionamiento de la comisión de investigación. "Se marcha por la puerta de atrás, sin explicaciones a los catalanes", ha denunciado Roldán, a la vez que ha apuntado que en realidad se ha marchado para actuar como cortafuegos. Ha asegurado que el modelo que gestiona el gobierno en Derechos Sociales no es propio de una democracia avanzada, y ha pedido que no se aproveche el relevo de la consellera para no asumir las responsabilidades políticas. Roldán, que ha insistido en el discurso de su partido de denunciar los silencios de Illa sobre su implicación en el caso Mascaretes o su apoyo al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, ha pronosticado que Martínez Bravo ha sido la primera pieza en caer para salvarlo a él del desastre político.
"¿Hacia dónde va este Govern?"
Desde los Comuns, Jéssica Albiach ha advertido a Illa también que es insuficiente el cambio repentino del Govern, dado que su ejecutivo lleva dos años y "no acaba de arrancar", por lo que le ha emplazado a cambiar el ritmo, ambición y orientación de sus políticas. Albiach, que ha atribuido a su partido todas las políticas impulsadas en vivienda, ha apuntado específicamente el departamento de Sílvia Paneque para advertir que es humanamente inalcanzable, y que el país necesita dividirlo en tres: infraestructuras, vivienda y medio ambiente. Se ha referido también a Salut y Educació, para alertar que el auténtico debate es "hacia dónde va este gobierno y cuáles son sus prioridades", porque "la segunda parte de la legislatura no puede ser como la primera".
También desde la CUP, Pilar Castillejo ha sentenciado que el Govern hace aguas y ha pronosticado que "hoy ha caído la primera pieza pero no será la última porque su gobierno hace aguas con salud, enseñanza, movilidad, mossos...". "Todos sabemos que esta mala gestión se extiende por todas partes y ha llevado al país al caos", ha denunciado la diputada, que también ha reprochado que los socios de ERC y Comuns critiquen al Govern cuando, con la aprobación de los presupuestos, ha dado oxígeno al ejecutivo.
Vox ha aprovechado para tildar al partido socialista de organización criminal y ha sentenciado que el balance de la gestión de gobierno ha provocado 4.300 muertos esperando ayuda a la dependencia. Desde el grupo Mixto, Aliança Catalana ha diagnosticado que Illa había acudido al Parlament a esconder el fracaso del Govern más que a explicar el relevo de la consellera.
Enojo de Illa
Ante el chaparrón, Illa ha asegurado que tiene en cuenta los consejos en función de la consistencia y que los que acababa de escuchar eran bastante débiles. A partir de aquí ha reprochado el lenguaje; ha reclamado que se siga un código de respeto, a pesar de la vehemencia; ha replicado a "insinuaciones y rumores" advirtiendo que quien tenga dudas vaya a los tribunales; ha reclamado coherencia; y ha exigido hablar de políticas más que de personas. Ha agradecido el apoyo a ERC y Comuns, pero les ha advertido que nadie le marca el paso, que el paso se lo marcan los compromisos y los cumplirá.
Sales ha replicado confesándose "en shock" por la respuesta del president y ha reprochado que "regañara" a los grupos parlamentarios. "A usted le corresponde liderar este país. No puede venir aquí y huir de la cuestión. Esto es muy poco presidencial", ha sentenciado.
Jové ha recordado a Illa que tiene solo 42 diputados y Albiach ha advertido que, por más que la responsabilidad de hacer Govern es suya, "debe recordar con el voto de quién es presidente". Castillejo ha calificado de surrealista que gobierno y socios se estuvieran peleando en el pleno.