90 años de la fundación del PSUC

Tal día como hoy del año 1936, hace 90 años, en Barcelona —en el Bar del Pi, en la plaza de Sant Josep Oriol— y en el contexto de los primeros días de la guerra civil española (1936-1939), se reunían los dirigentes políticos Joan Comorera (por la Unió Socialista de Catalunya), Miquel Valdés (por el Partit Comunista de Catalunya), Pere Aznar y Artur Cussó (por el Partit Català Proletari) y Rafael Vidiella (por la Federació Catalana del PSOE) y acordaban la fusión de estas cuatro fuerzas para crear una nueva formación, que se llamaría Partit Socialista Unificat de Catalunya (PSUC).

Dicha fusión se produjo una semana después del estallido de la guerra civil española (1936), pero las negociaciones, que se desarrollaban paralelamente al debate interno en cada una de las formaciones, se remontaban a la represión desatada por el gobierno central español tras los Hechos del 6 de octubre de 1934 (intervención de la Generalitat, cierre del Parlament y encarcelamiento del Govern). El objetivo de los fundadores del PSUC era crear un gran partido nacional catalán, de clase proletaria, de ideología marxista leninista y adscrito a la Internacional Comunista.

El primer secretario general del partido fue Joan Comorera i Soler (Cervera, 1894 – Cárcel de Burgos, 1958) y la primera sede estuvo situada en el Hotel Colón de Barcelona. Durante la Guerra Civil (1936-1939), el PSUC formó parte del Govern de la Generalitat en el ejecutivo de unidad de las fuerzas antifascistas. En el conflicto urbano de Barcelona, conocido como los Hechos de mayo de 1937, que provocó más de 500 muertos y más de 1.000 heridos, se alió con el president Companys y con las fuerzas de la Generalitat para acabar con la etapa de caos, inseguridad y desgobierno que habían provocado los anarquistas.

La naturaleza catalana del PSUC, que se evidenciaría en las palabras de su primer presidente: "Antes que españoles, somos catalanes. Somos catalanes por naturaleza, somos españoles por coacción", impulsaría un camino propio a nivel internacional, que se pondría de relieve cuando la Internacional Comunista aceptó al PSUC como sección oficial de Catalunya, totalmente independiente del PCE, que sería la de España. Sería el primer caso en el que este organismo internacional aceptaría dos secciones oficiales dentro de un mismo Estado: el PSUC representando a Catalunya y el PCE, a España.