El Barça entra en un momento clave de la temporada donde cada decisión empieza a tener impacto directo en la planificación del próximo curso. En ese sentido, uno de los nombres propios es el de Marcus Rashford, cuya continuidad sigue en el aire, a pesar de que se ha hablado mucho sobre él. Y es que Hansi Flick ya ha tomado una decisión, pero ha optado por no comunicársela todavía al jugador ni a nadie.

La realidad es que el técnico alemán quiere que sea el rendimiento el que hable por sí solo antes de dar el paso definitivo, no quiere dar nada por sentado ni cerrar nada. En su cabeza ya hay una primera idea, que pasaría por aceptar al inglés como suplente de lujo. Sin embargo, para asumir ese rol, debería dar el do de pecho en partidos como los que ahora vienen contra el Atlético de Madrid, ahí se juega su continuidad de blaugrana.

Tres partidos que marcarán el futuro del jugador

Y es que Rashford sabe que se juega su continuidad en un contexto muy concreto, como lo son los próximos tres partidos ante el Atlético de Madrid. No habrá más margen de evaluación, ni más tiempo para dudas. El inglés debe suplir con éxito a Raphinha en un momento clave del año.

Marcus Rashford Barça

De este modo, el Barça decidirá si paga los 30 millones de euros de la opción de compra incluida en su cesión o si, por el contrario, el delantero regresa al Manchester United al finalizar la temporada. El escenario está definido y dentro del club lo tienen claro. No es una decisión abierta, sino condicionada a lo que ocurra en estos encuentros de máxima exigencia.

Flick guarda silencio, pero ya ha decidido

De este modo, aunque Flick ya tiene una idea clara sobre el futuro del jugador, ha preferido no trasladarla todavía. Quiere evitar condicionantes y ver como responde Rashford bajo presión. Este planteamiento deja al inglés en una situación delicada. Se juega su futuro sin conocer exactamente cuál es la valoración interna del entrenador, lo que convierte cada minuto en una prueba definitiva.

En el Barça valoran su talento, pero dudan de su regularidad. Y en un equipo que quiere competir por todo, ese factor es determinante. Así pues, el desenlace está cerca. Tres partidos decidirán si Marcus Rashford sigue en el Barça o si su etapa termina antes de consolidarse. Porque en este nivel, no basta con prometer, también hay que responder cuando más importa.