El paso de Marcus Rashford por el Barça empieza a tener aroma de final anticipado. El delantero inglés volvió a firmar un partido gris, esta vez ante el Racing, sin peso en el juego ni capacidad para marcar diferencias. Lo que acabó dejando una sensación de desconexión por parte del inglés. Y es que, a estas alturas de la temporada, Hansi Flick ya no esconde su preocupación por el bajo rendimiento del atacante, que sigue sin justificar su presencia sobre el césped.
La realidad es que el técnico alemán esperaba mucho más de Rashford. Llegó como una opción para agitar partidos, sumar desborde y marcar diferencias, pero ninguna de esas virtudes está apareciendo. Falló más de la cuenta en acciones claras, no fue determinante en el uno contra uno y tampoco ayudó a cambiar el ritmo del encuentro cuando el equipo lo necesitaba. Y eso a Flick ya le comienza a parecer demasiado.
Flick pierde la fe en Rashford
Dentro del vestuario, la sensación es de que Rashford no está al nivel exigido para ser una pieza importante del Barça. Flick considera que no es un futbolista diferencial, ni ahora mismo ni como proyecto a medio plazo. Su impacto es mínimo y su influencia en el juego es inexistente. Por eso, el técnico ya ha trasladado que no ve sentido a apostar por su continuidad.

Flick entiende que lo mejor para ambas partes es que el inglés empiece a pensar en su futuro lejos de Barcelona. No se trata de una cuestión personal, sino deportiva. El Barça no está dispuesto a pagar para esperar una reacción que no llega, ni a condicionar su planificación a un jugador que no marca diferencias cuando tiene minutos.
La opción de compra, descartada
El escenario económico tampoco ayuda a Rashford. El club tiene sobre la mesa una opción de compra cercana a los 30 millones de euros, una cifra que en estos momentos se considera muy elevada. La dirección deportiva coincide con Flick y, por ahora, no habrá ningún esfuerzo económico por el jugador.
De este modo, salvo giro radical en su rendimiento en el tramo final de la temporada, todo apunta a que Marcus Rashford no seguirá en el Barça. Flick ya le ha recomendado que busque otro club porque su etapa en el Barça parece que tiene fecha de caducidad clara. Un desenlace que hace meses parecía impensable y que ahora se presenta como el camino más lógico para todos.