El Mundial está dejando una preocupación importante en el Barça. España sigue adelante, ganó a Portugal en octavos y mantiene vivo el sueño de la segunda estrella, pero Hansi Flick no ha terminado de ver bien a Pedri. El centrocampista canario está lejos de su versión más brillante y el técnico alemán quiere tratar su caso en cuanto termine la participación de la selección española en el torneo.
El partido ante Portugal reforzó esa alarma. A pesar de la victoria, Pedri se mostró impreciso, cansado y sin esa influencia que suele tener cuando está en plenitud. No fue el jugador que ordena, acelera, pausa y mejora cada ataque. Se le vio más pesado, menos fino en la toma de decisiones y con dificultades para sostener el ritmo del juego durante todo el encuentro.
Flick detecta señales de desgaste
La preocupación de Flick no nace de una sola noche. Pedri lleva varios meses acumulando esfuerzos, responsabilidad y presión. En el Barça es una pieza capital y en la selección también aparece como uno de los futbolistas que deben marcar el ritmo del equipo. Ese nivel de exigencia tiene consecuencias, especialmente en un jugador cuyo rendimiento depende mucho de la frescura.
El técnico alemán no duda de su calidad, pero sí teme que llegue a la pretemporada sin estar al cien por cien. Para Flick, Pedri no puede empezar el curso arrastrando fatiga física o mental. Si eso ocurre, el Barça volvería a correr el riesgo de tener a su jugador más diferencial de la medular condicionado desde el primer tramo de la temporada.
Una reunión para trazar el plan
Por eso Flick quiere reunirse con Pedri cuando acabe el Mundial. La idea es hablar con calma, conocer sus sensaciones reales y diseñar un plan de trabajo específico. No se trata solo de darle descanso, sino de controlar cargas, adaptar la pretemporada y evitar que el centrocampista entre en una dinámica peligrosa de cansancio acumulado. El Barça necesita a Pedri fresco, no simplemente disponible. Flick sabe que puede jugar muchos partidos, pero también que no debe hacerlo siempre al mismo ritmo ni en las mismas condiciones. La gestión será clave para que recupere chispa, precisión y continuidad.
La reunión tendrá un objetivo claro: proteger al futbolista antes de que el problema sea mayor. Pedri sigue siendo una pieza intocable, pero precisamente por eso el Barça no puede mirar hacia otro lado. Su Mundial está dejando señales de alerta y Flick quiere actuar cuanto antes. La próxima temporada dependerá mucho de que Pedri vuelva a ser Pedri.
