La derrota del Barça en el Metropolitano ante el Atlético de Madrid dejó una una herida en la confianza blaugrana que preocupa mucho en el entorno culé. El equipo fue superado en todos los aspectos posibles, pero uno de los nombres que más críticas acaparó fue el de Alejandro Balde. El lateral quedó señalado tras un encuentro en el que no logró imponerse en ningún duelo individual y ofreció una imagen muy alejada de su mejor versión, siendo el peor en un partido en el que nadie estuvo bien.
En varias acciones defensivas se le vio superado con facilidad. No ganó un solo duelo individual y, en demasiadas ocasiones, reaccionó tarde o directamente se quedó mirando cómo los rivales progresaban por su banda. Frente a un Atlético de Madrid intenso, vertical y acertado como pocas veces, sus desconexiones resultaron determinantes en el desarrollo del partido. La falta de contundencia y concentración fue un problema constante para el equipo.
Flick señala la falta de disciplina defensiva
Al término del encuentro, Hansi Flick fue especialmente contundente con el canterano. El técnico alemán considera que la disciplina táctica es innegociable y que las desconexiones defensivas penalizan gravemente al equipo en escenarios de máxima exigencia como este. Más allá del error puntual, lo que más inquieta es la repetición de fallos relacionados con la intensidad a la hora de frenar las acometidas del equipo rival.
Flick entiende que Balde tiene condiciones físicas y técnicas para rendir al máximo nivel sobradamente, pero exige concentración y responsabilidad en cada acción defensiva. En su modelo de juego, los laterales deben ser agresivos en la marca y fiables en los duelos. Cuando eso no ocurre, el equipo queda expuesto. Y ante rivales como el Atlético, cualquier debilidad se paga caro.
El verano como posible punto de inflexión
El mensaje del entrenador ha sido claro dentro del vestuario, porque si no hay un cambio inmediato en estas conductas, habrá consecuencias. De cara al mercado estival, el técnico no descarta movimientos si considera que algún jugador no se adapta a las exigencias del proyecto. En el caso de Balde, la advertencia es absoluta, no es la primera vez que se le dice que debe corregir sus indisciplinas defensivas o su continuidad podría ponerse en duda.
La derrota en el Metropolitano no solo supuso un revés deportivo, sino también un toque de atención muy duro. Flick quiere un equipo competitivo y comprometido en cada acción. La paciencia con las faltas de actitud es limitada. Si no hay evolución en el rendimiento y en la actitud defensiva, el verano podría traer decisiones importantes en la plantilla azulgrana.
