Hansi Flick quiere cortar de raíz cualquier tensión entre Gavi y Fermín López. Los dos jugadores de La Masía han tenido problemas personales que, por ahora, se consideran solucionados, pero el técnico alemán no va a tolerar que vuelvan a aparecer dentro del vestuario. Para Flick, la convivencia es una parte fundamental del rendimiento colectivo y cualquier conflicto que termine afectando al grupo tendrá consecuencias deportivas.
El entrenador valora mucho a ambos futbolistas y sabe que pueden ser importantes durante la temporada. Gavi aporta intensidad, carácter y agresividad competitiva, mientras que Fermín ofrece llegada, energía y capacidad para aparecer cerca del área. Sin embargo, Flick considera que ninguna calidad individual está por encima de la estabilidad interna del equipo. Si vuelven a producirse problemas personales, enero puede convertirse en un punto de ruptura.
Flick quiere que el problema quede definitivamente atrás
La situación, actualmente, está mucho más tranquila. Gavi y Fermín han rebajado la tensión y dentro del Barça esperan que el episodio quede cerrado. Flick ha aceptado esa evolución y no pretende alimentar un conflicto que puede considerarse superado, siempre que ambos mantengan una actitud profesional y vuelvan a funcionar con normalidad dentro del grupo.

El alemán, sin embargo, seguirá muy pendiente. No quiere pequeños grupos enfrentados ni situaciones personales que puedan trasladarse a los entrenamientos. Su mensaje es sencillo: pueden competir por minutos, discutir decisiones deportivas o querer jugar más, pero los problemas personales deben quedarse fuera del campo.
Enero será la fecha límite si vuelve la tensión
La realidad es que Hansi Flick ya ha dejado claro internamente que no permitirá que la situación se repita durante meses. Si en enero considera que la relación entre ambos vuelve a perjudicar al vestuario, pedirá que uno de los dos salga. No necesariamente porque haya dejado de confiar en su fútbol, sino porque priorizará la estabilidad colectiva. La decisión sería especialmente dura porque los dos representan a La Masía y cuentan con mucho apoyo dentro del club. Precisamente por eso Flick quiere evitar llegar a ese escenario y espera que ambos entiendan la advertencia.
Por ahora, el conflicto está solventado y el entrenador cuenta con Gavi y Fermín. Pero existe una línea roja. Si los problemas personales vuelven a aparecer y terminan afectando al grupo, Flick no dudará en pedir una venta en enero. Para el técnico, el talento es importante, pero mantener unido al vestuario lo es todavía más.