La final de la Supercopa de España no solo será decisiva para el Barça, sino que también lo será para el futuro de Frenkie de Jong. El centrocampista neerlandés se juega mucho más que un título, ya que Hansi Flick ha convertido ese partido en una auténtica prueba de fuego para decidir si cuenta con él a largo plazo o si el club deberá buscarle una salida en verano.

De Jong llega a esta cita en uno de los momentos más delicados desde que Flick llegó al club. Su rendimiento ha ido de más a menos y en el cuerpo técnico existe preocupación por su falta de impacto en el juego del equipo, durante estos meses. El técnico alemán necesita jugadores en plena forma y la final aparece como el escenario ideal para medir si el neerlandés aún puede ser un jugador diferencial para el Barça.

Flick exige la mejor versión de De Jong

El mensaje del entrenador alemán es que, o aparece el mejor De Jong o el proyecto seguirá sin él. Flick considera que el Barça no puede permitirse un centrocampista que sufra en los duelos, que no marque diferencias con balón y que desaparezca cuando Pedri no está en el terreno de juego. En los últimos encuentros, el técnico ha detectado que la intensidad defensiva y en la personalidad para asumir galones cuando el equipo lo necesita.

Frenkie de Jong Barça / Foto: Europa Press
Frenkie de Jong Barça / Foto: Europa Press

Para De Jong, la Supercopa es una oportunidad de oro. Si firma un gran partido y vuelve a mandar en el centro del campo, se habrá seguir en el Barça. Porque Flick lo quiere si juega como se espera. Sin embargo, si el neerlandés repite actuaciones grises, la conclusión será clara que ya no encaja en el Barça que Flick quiere construir. Lo que activaría la venta del jugador.

El Barça, preparado para una salida

En los despachos ya se asume que el futuro de De Jong está en el aire. Su salario y su irregularidad hacen que una venta sea vista como una opción lógica si no hay un giro inmediato. Flick quiere jugadores fiables en los partidos grandes. La final de la Supercopa, por tanto, no es un partido más. Es un examen sin margen de error para un futbolista que llegó como estrella y que ahora se juega su continuidad en apenas noventa minutos.

Así pues, Frenkie de Jong afronta uno de los encuentros más importantes de su etapa en el Barça. Flick necesita a su mejor versión ya. Y si no aparece, el veredicto será contundente, porque los caminos de De Jong y el del Barça podrían separar.