La planificación deportiva del Barça para el próximo mercado de verano comienza a ser tema de conversación habitual. En el entorno azulgrana ya se asume que la llegada de un delantero de primer nivel podría no ser la gran prioridad, a pesar de que se han puesto muchos nombres encima de la mesa. En este sentido, la dirección deportiva y Hansi Flick consideran que existen otras necesidades más urgentes en la plantilla.

En este escenario, la figura de Julián Álvarez pierde fuerza como posible refuerzo estrella. El atacante argentino es un futbolista muy valorado, pero dentro del club no termina de generar un consenso como esa pieza diferencial que marcaría un salto de calidad. La sensación es que su fichaje, aunque es muy atractivo, no resolvería por sí solo los problemas que tiene el equipo.

La prioridad del Barça está en la defensa

El debate en los despachos del Camp Nou gira ahora en torno a una la idea de reforzar el eje defensivo con un central de máximo nivel. La lectura que se hace desde el área deportiva es que la zaga necesita un líder consolidado, capaz de aportar jerarquía, salida de balón y fiabilidad en los grandes escenarios. Es ahí donde aparece con el nombre de Alessandro Bastoni.

Bastoni Inter de Milà
Bastoni Inter de Milà

El internacional italiano encaja en el perfil que busca el cuerpo técnico. Pues, la defensa se ha convertido en el principal foco de atención, por delante incluso de la delantera, una decisión que refleja que si hay que gastarse mucho dinero en un jugador, no va a ser en el nueve, va a ser en el mejor central disponible en el mercado de verano.

Lewandowski cambia las opciones en el mercado

Otro elemento clave en esta estrategia es la situación de Robert Lewandowski. En el Barça confían en que el delantero polaco continúe al menos una temporada más, un factor que altera por completo la hoja de ruta en el mercado. Si el veterano goleador sigue en el equipo, la urgencia de incorporar un 9 de primerísimo nivel se reduciría.

La apuesta pasa por aplazar el gran fichaje ofensivo para un contexto más favorable, tanto deportivo como económico. Dentro del club existe la convicción de que, llegado el momento, deberán acudir al mercado por un delantero verdaderamente diferencial. Y en ese sentido Julián Álvarez, pese a su talento, no encaja plenamente en esa etiqueta de delantero decisivo.

La consecuencia es que Hansi Flick ya trabaja bajo la premisa de que el refuerzo estrella no llegará para la delantera. La prioridad es que antes de pensar en un nuevo referente ofensivo, el Barça quiere construir una estructura defensiva mucho más sólida y competitiva.