Hansi Flick empieza a tener dudas sobre las verdaderas intenciones de Julián Álvarez. El Barça lleva meses pendiente del delantero argentino y Deco ha explorado diferentes fórmulas para tratar de acercarlo al Camp Nou, pero dentro del club comienza a aparecer la sensación de que su nombre también podría estar siendo utilizado para mejorar las condiciones de su próximo contrato.
El delantero tiene varios escenarios abiertos. Puede continuar en el Atlético de Madrid con una renovación importante o escuchar propuestas de otros grandes clubes europeos, con el Arsenal especialmente atento. En ambos casos, mantener al Barça dentro de la carrera aumenta su poder negociador y permite a su entorno exigir cantidades superiores aprovechando que existe otro gigante dispuesto a interesarse por él.
Flick empieza a desconfiar de la operación
El técnico alemán continúa considerando a Julián uno de los mejores delanteros posibles para completar su ataque, pero quiere certezas. Flick no desea que el Barça pase todo el verano reservando capacidad económica para una operación que quizá nunca haya tenido posibilidades reales de cerrarse. Por eso ha pedido a Deco conocer cuanto antes cuál es la intención verdadera del argentino.
El temor es que el interés azulgrana termine sirviendo únicamente como herramienta negociadora. Si el Arsenal necesita subir su propuesta salarial para convencer a Julián o el Atlético de Madrid quiere blindarlo con una renovación todavía más importante, poder señalar al Barça como alternativa proporciona al jugador una posición privilegiada durante las conversaciones con cualquiera de los dos clubes.
El Barça no quiere convertirse en una herramienta
Deco mantiene contactos y todavía no descarta ninguna posibilidad, pero el Barça necesita administrar cuidadosamente sus recursos. La llegada de un delantero de primer nivel supondría una inversión enorme y Flick tiene otros puestos que también quiere reforzar. Esperar indefinidamente a Julián podría provocar que otros objetivos desaparezcan mientras el argentino termina firmando un contrato mucho mejor lejos del Camp Nou.
Por eso, Flick comienza a exigir señales claras. Si Julián quiere realmente jugar en el Barça, deberá demostrarlo cuando llegue el momento de tomar una decisión y facilitar una negociación complicada con el Atlético. De lo contrario, el club azulgrana puede retirarse antes de ser utilizado para disparar su cotización. El entrenador sigue encantado con el futbolista, pero empieza a sospechar que el interés del Barça y el trabajo de Deco pueden estar convirtiéndose en la mejor palanca del argentino para conseguir un contrato mucho más elevado.
