Ha jugado cuatro ratos con el Barça, pero para Hansi Flick no es compatible con Lamine Yamal ni Gordon

João Cancelo apenas ha tenido algunos ratos de protagonismo desde su regreso al Barça, pero Hansi Flick ya ha detectado un problema importante en su encaje. El portugués sigue siendo uno de los laterales con más talento ofensivo de la plantilla, aunque su manera de entender el juego no combina bien con Lamine Yamal ni con Anthony Gordon, dos extremos que necesitan recibir abiertos y tener espacio para atacar desde fuera.

La cuestión no es de calidad, sino de ocupación de zonas. Cancelo tiende a proyectarse, aparecer por fuera y buscar profundidad por la banda. Eso funciona mejor cuando el extremo que juega por delante se mete hacia dentro y libera el carril exterior. Con Lamine o Gordon sucede justo lo contrario, ya que ambos quieren partir abiertos.

Cancelo encaja mucho mejor con Adeyemi o Raphinha

Flick lo tiene bastante claro. Si el extremo es Karim Adeyemi o Raphinha, la compatibilidad aumenta porque ambos pueden atacar espacios interiores y dejar la banda para la llegada del lateral. En ese contexto, Cancelo tiene libertad para aparecer por sorpresa, asociarse cerca del área y explotar su enorme capacidad ofensiva.

Cancelo Barça
Cancelo Barça

Con Lamine, en cambio, la superposición es constante. El joven necesita amplitud, pausa y espacio para recibir al pie antes de encarar. Si Cancelo ocupa demasiado pronto su carril, obliga a Lamine a meterse hacia dentro, algo que puede hacer, pero que no quiere convertir en su punto de partida habitual.

Gordon presenta el mismo problema

Anthony Gordon también necesita metros por fuera para explotar su velocidad, atacar al lateral y buscar línea de fondo. Su juego pierde parte de su sentido si tiene a Cancelo llegando continuamente por esa misma zona. Flick considera que juntar a ambos obliga a uno de los dos a cambiar demasiado su naturaleza.

Por eso Xavi Espart ha ganado tanto terreno en este comienzo de temporada. El canterano interpreta el lateral desde otra perspectiva: ofrece apoyo, seguridad, pausa y no invade constantemente el espacio del extremo. Para futbolistas como Lamine o Gordon, esa forma de jugar resulta mucho más cómoda. Cancelo seguirá teniendo minutos porque Flick sabe que puede romper partidos cuando el Barça necesita más ataque. Su capacidad para aparecer por dentro, centrar, combinar y llegar al área sigue siendo diferencial, especialmente ante rivales encerrados.

Pero su rol empieza a quedar condicionado por quién juegue delante. Con Adeyemi o Raphinha puede ser una pieza muy útil; con Lamine o Gordon, Flick ve demasiados jugadores queriendo ocupar el mismo carril. Y en una plantilla con jerarquías tan claras, eso puede terminar reduciendo mucho más de lo esperado los minutos del portugués.