El Grupo A del Mundial es uno de los más igualados e imprevisibles del torneo. Por un lado, está uno de los conjuntos anfitriones, México, que buscará hacer un buen papel ante su afición bajo la dirección de Javier Aguirre. También aparece Corea del Sur, una selección asiática siempre competitiva y con experiencia en grandes citas. República Checa es el representante europeo del grupo y, a pesar de no partir como una de las grandes favoritas, intentará dar la sorpresa. Y, finalmente, está Sudáfrica, a priori el combinado más flojo, pero con la capacidad competitiva que a menudo caracteriza a las selecciones africanas.
México y Corea del Sur quieren imponer jerarquía
Las dos favoritas del grupo son México y Corea del Sur. El combinado de Javier Aguirre intentará aprovechar el factor campo y, a la vez, redimirse del último Mundial, cuando cayó eliminado en la fase de grupos. La mejor posición histórica de México en una Copa del Mundo son los cuartos de final, una ronda que ha alcanzado dos veces y siempre como anfitrión: el 1970 y el 1986. Es decir, hace 40 años que no llega a esta fase. Ahora lo querrá volver a conseguir con una selección que combina experiencia y talento, con nombres destacados como Santiago Giménez, Raúl Jiménez o Obed Vargas.
Corea del Sur, por su parte, es una selección siempre incómoda. Tiene futbolistas de nivel como Heung-min Son, actualmente en Los Angeles FC, Lee Kang-in, del PSG, o Min-jae Kim, del Bayern de Múnich. Es un equipo intenso, tácticamente trabajado y capaz de poner en problemas a cualquier rival. De hecho, hace cuatro años, en Catar, ya se clasificó para los octavos de final después de superar un grupo complicado en el que dejó fuera a selecciones como Uruguay y Ghana. Su mejor posición histórica es el cuarto puesto conseguido en el Mundial del 2002, organizado conjuntamente por Corea del Sur y Japón.
Chequia y Sudáfrica buscan romper su techo
Quien vuelve a un Mundial 20 años después es República Checa. Su última participación había sido en 2006, cuando quedó eliminada en la fase de grupos a pesar de contar con una generación de mucho nivel, liderada por futbolistas como Pavel Nedvěd, Petr Čech o Tomáš Rosický. Ahora llega después de eliminar de manera inesperada a Dinamarca en la repesca. Es una selección que acostumbra a priorizar el orden defensivo y que tiene líderes como Patrik Schick o Tomáš Souček. Además, con el nuevo formato del Mundial, los ocho mejores terceros también acceden a los dieciseisavos de final, de manera que los checos tienen una buena oportunidad para evitar quedarse en la fase de grupos.
Finalmente, Sudáfrica aparece como el conjunto más débil sobre el papel. Vuelve al Mundial después de 16 años de ausencia, ya que su última participación fue en 2010, cuando compitió como anfitriona. Esta será su cuarta presencia mundialista y, hasta ahora, nunca ha conseguido superar la fase de grupos. Sin embargo, llega con la moral alta después de clasificarse como primera de grupo en una fase africana en la que también estaba Nigeria. El delantero Lyle Foster, del Burnley, es una de sus principales cartas ofensivas.
